México- En medio del dolor acumulado por miles de familias, México vuelve a colocarse en el foco internacional por la crisis de desapariciones. Volker Türk inició su misión en el país con un encuentro cargado de testimonios, exigencias y esperanza: organizaciones civiles le pidieron intervenir para que el Estado mexicano escuche y actúe.
Durante una reunión de hora y media en la Ciudad de México, colectivos y defensores de derechos humanos expusieron diagnósticos sobre desapariciones, violencia, migración, tortura y ataques a periodistas. Entre ellos, Idheas, cuyo coordinador jurídico, Juan Carlos Gutiérrez, destacó la actitud “receptiva y abierta” del funcionario internacional.
I’m here in #Mexico on an official visit to meet civil society, authorities, victims of human rights abuses & families of the disappeared, and to discuss human rights challenges at national, regional & global levels. – UN Human Rights Chief @volker_turk pic.twitter.com/mDWZ8gTbtS
— UN Human Rights (@UNHumanRights) April 19, 2026
El trasfondo es grave. Las organizaciones consideran que existen condiciones para que el Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU active el Artículo 34, un mecanismo que podría escalar el caso mexicano ante la Asamblea General por la posible existencia de desapariciones sistemáticas.
Frente a este escenario, los colectivos solicitaron a Türk fungir como puente directo con la Presidenta Claudia Sheinbaum y la Secretaria de Gobernación Rosa Icela Rodríguez, para que el Estado acepte asistencia técnica internacional y garantice protección a madres buscadoras y defensores.
“El diálogo con el Gobierno no está avanzando como debería”, advirtió Gutiérrez, quien subrayó la urgencia de que la ONU intervenga no solo como observador, sino como actor activo en la solución.
La visita de Türk no es menor. Su experiencia en contextos complejos como Colombia, Venezuela y Guatemala lo posiciona como una figura clave para encauzar procesos de justicia y verdad. En México, su agenda incluye reuniones con autoridades de los tres poderes, víctimas, pueblos indígenas y organismos públicos de derechos humanos.
Mientras tanto, el eco de las familias resuena más allá de las cifras. “Hablaron sobre cuánto les importan los derechos humanos y también sobre la fe de las familias de desaparecidos”, compartió el propio Alto Comisionado tras dialogar con jóvenes mexicanos.
En un país donde la ausencia se ha vuelto cotidiana, la presencia de la ONU representa una ventana de presión internacional… pero también una última esperanza para quienes siguen buscando.









