Redacción
Tucson.– Una mujer que había superado el cáncer en dos ocasiones murió a consecuencia de las lesiones que sufrió tras ser presuntamente agredida por un desconocido en Tucson, Arizona, un ataque que ocurrió cuando se encontraba a pocos días de celebrar su cumpleaños número 62 y de iniciar su retiro laboral.
La víctima fue identificada como Susan Gehrke, una abuela de 61 años cuya familia aseguró que esperaba con ilusión jubilarse para dedicar más tiempo a sus hijos y nietos.
De acuerdo con la Policía de Tucson, el ataque ocurrió la noche del 24 de julio, cuando Gehrke y otra persona estaban sentadas en el patio del complejo de departamentos donde vivía.
Las autoridades señalaron que un hombre identificado como Dahseir Edward Jefferson, de 27 años, se acercó a ambas víctimas y presuntamente golpeó a Gehrke en el rostro.
El impacto habría sido tan fuerte que parte de su dentadura postiza salió despedida mientras caía al suelo. Al golpearse la cabeza, perdió el conocimiento y fue trasladada de emergencia a un hospital con lesiones consideradas de riesgo vital.
Murió cinco días después por una hemorragia cerebral
Familiares de Gehrke informaron que las lesiones fueron severas y que permaneció hospitalizada hasta que falleció el 29 de julio debido a una hemorragia cerebral.
Tras su muerte, la fiscalía modificó uno de los cargos que enfrentaba el sospechoso, pasando de agresión agravada a homicidio en segundo grado, según reportaron medios locales. Registros del centro de detención del condado de Pima indican que Jefferson permanece bajo custodia con una fianza fijada en 650 mil dólares.
En una campaña de recaudación de fondos creada por su familia, sus seres queridos describieron a Susan Gehrke como una mujer trabajadora que dedicó gran parte de su vida a su familia. Según el mensaje, había vencido al cáncer en dos ocasiones y esperaba con entusiasmo su jubilación, un objetivo por el que trabajó durante años.
“Susan era un faro de luz para todos los que la conocían. Pasó toda su vida trabajando incansablemente, entregando su corazón a su familia y poniendo a los demás antes que a ella”, escribió su familia.
También señalaron que planeaba disfrutar de una etapa más tranquila junto a sus hijos y nietos, un futuro que, afirman, les fue arrebatado por un acto de violencia.









