Redacción
Florida.– Una mujer de 64 años y su nieta de 13 fueron arrestadas en Florida luego de que presuntamente participaran en un incidente que dejó a cinco menores atrapados dentro de un baño público mientras un pitbull permanecía en el exterior, en medio de una disputa que se había originado por una pelea entre adolescentes.
De acuerdo con la Oficina del Sheriff del Condado de Flagler, los hechos ocurrieron en el parque Ralph Carter, en la ciudad de Palm Coast. La investigación comenzó tras el reporte del robo de un teléfono celular y una sudadera, pero derivó en acusaciones más graves relacionadas con amenazas, intimidación y privación ilegal de la libertad.
Las autoridades identificaron a la adolescente como Milan Pease, de 13 años, quien presuntamente mantenía un conflicto con otra menor. Según los investigadores, un día antes del incidente intentó provocar una pelea física en el parque y llegó a jalar del cabello a una de las víctimas antes de que otras personas intervinieran para separarlas.
La policía señaló que, tras el altercado inicial, la adolescente continuó contactando a varios menores mediante llamadas telefónicas y mensajes en redes sociales para exigirles que pelearan con ella.
Los investigadores afirman que durante la madrugada del 25 de mayo la joven habría enviado amenazas de muerte dirigidas a dos de las víctimas. Además, tanto ella como su abuela, Allyson Pease-Frankel, supuestamente advirtieron que acudirían al parque acompañadas de un perro de raza pitbull.
Horas después, cinco menores se encontraban en el parque cuando recibieron nuevas amenazas. Según la versión oficial, un grupo de adultos y adolescentes llegó al lugar en tres vehículos, uno de ellos transportando al perro.
Los menores se refugiaron en un baño público
Al observar que el grupo se acercaba, los cinco adolescentes corrieron hacia un baño público y se encerraron en el interior. La oficina del sheriff sostiene que Pease-Frankel tomó el control del pitbull y caminó directamente hacia la entrada del baño. Al llegar, habría soltado la correa mientras se aproximaba a la puerta. La adolescente y otros integrantes del grupo la siguieron.
Las autoridades indicaron que la mujer empujó la puerta con suficiente fuerza para hacerla doblarse, mientras que su nieta la golpeó y pateó repetidamente. Aunque el perro no ingresó al baño, los menores permanecieron dentro durante varios minutos sin poder salir y llamaron a pedir ayuda hasta que el grupo abandonó el lugar.
Mientras las víctimas permanecían refugiadas, la adolescente presuntamente tomó un teléfono celular, prendas de vestir y otros objetos que habían quedado sobre una mesa de picnic cuando los menores huyeron. La investigación determinó posteriormente que los artículos fueron arrojados a un estanque cercano.
Cargos contra las detenidas
Debido al valor del teléfono celular, las autoridades presentaron en su contra un cargo por robo mayor, además de dos cargos por amenazas escritas de muerte. Por su parte, la abuela fue acusada de privación ilegal de la libertad, al considerar los investigadores que su conducta contribuyó a impedir que los menores abandonaran el baño.
La policía arrestó a Allyson Pease-Frankel, de 64 años, quien quedó detenida con una fianza fijada en 5 mil dólares. Su nieta fue procesada y posteriormente transferida al sistema de justicia juvenil de Florida. El sheriff Rick Staly criticó la participación de la adulta en el incidente y señaló que los padres y abuelos deben dar ejemplo sobre cómo resolver conflictos sin recurrir a la violencia.









