Irapuato- El obispo de la Diócesis de Irapuato, Enrique Díaz Díaz, calificó como un hecho doloroso y lamentable la intoxicación masiva registrada durante una fiesta de XV años en Salamanca, donde varias personas perdieron la vida presuntamente tras consumir tequila adulterado.
Durante su conferencia de prensa dominical, el líder religioso expresó su solidaridad con las familias afectadas y señaló que la tragedia ha generado consternación en la comunidad de Valtierrilla y en distintos sectores de la sociedad guanajuatense.
Díaz Díaz consideró indispensable que las autoridades realicen una investigación exhaustiva para determinar cómo ocurrieron los hechos, identificar posibles responsabilidades y evitar que situaciones similares vuelvan a repetirse.
El prelado destacó que, de acuerdo con la información conocida hasta ahora, las bebidas presuntamente involucradas habrían sido adquiridas en establecimientos aparentemente formales y presentaban sellos de seguridad, lo que incrementa la necesidad de esclarecer el origen de los productos y las circunstancias que derivaron en la intoxicación.
Asimismo, advirtió sobre los riesgos que representa la comercialización irregular de bebidas alcohólicas y otros productos adulterados, al señalar que estas prácticas ponen en peligro la vida y la salud de la población.
Durante su mensaje, el obispo también hizo referencia a los señalamientos sobre posibles redes de distribución ilegal de alcohol, subrayando que el tráfico y adulteración de productos generan escenarios de riesgo para los consumidores y pueden derivar en tragedias como la ocurrida en Salamanca.
Finalmente, insistió en la importancia de fortalecer los mecanismos de supervisión, regulación y sanción para evitar que la venta de bebidas adulteradas continúe afectando a las familias y comunidades, al tiempo que reiteró su llamado a esclarecer plenamente los hechos.









