Silao- A 21 días del estallamiento de huelga en la planta Silao de General Motors, la empresa decidió suspender por una semana las negociaciones contractuales con la representación sindical, lo que generó críticas por parte del gremio, que acusó a la automotriz de mantener “una postura cerrada” frente a las demandas salariales y de prestaciones.
El Sindicato Nacional Independiente de Trabajadores y Trabajadoras de la Industria Automotriz (SINTTIA) informó que la compañía “regatea” el incremento integral de 20 por ciento a salario y prestaciones que solicitan alrededor de 7 mil trabajadores, pese al crecimiento récord en ventas, utilidades e inversión reportado por el corporativo.

Tras tres semanas de diálogo, la empresa interrumpió las conversaciones sin presentar una propuesta que, según el sindicato, compense el esfuerzo productivo de la planta, la cual destina más del 90 por ciento de su producción al mercado estadounidense y ensambló cerca de 300 mil unidades en 2025, de acuerdo con cifras del Inegi.
La organización sindical, encabezada por Alejandra Morales, destacó que en diciembre de 2025 las ventas de GM en México crecieron 11.2 por ciento, mientras que el canal premium —que incluye modelos ensamblados en Silao— aumentó 27.7 por ciento, alcanzando la marca GMC su mejor resultado histórico en ventas.
Asimismo, señaló que la suspensión ocurre en un contexto en el que, según declaraciones públicas de la CEO global de la compañía, Mary Barra, General Motors logró su mayor participación en el mercado estadounidense desde 2015.
El sindicato también subrayó que el corporativo anunció una inversión de mil millones de dólares en México para 2026 y 2027, mientras que sus acciones registraron incrementos de 42.18 por ciento en la Bolsa Mexicana de Valores y de 69.83 por ciento en la Bolsa de Nueva York entre enero de 2024 y enero de 2026.
Pese a estos indicadores financieros, el SINTTIA sostuvo que la empresa ha ofrecido un aumento salarial muy por debajo de su capacidad real y advirtió que la pausa en la negociación, en lugar de presentar una propuesta sustantiva, envía una señal preocupante sobre la voluntad de alcanzar un acuerdo equilibrado.
Además, apuntó que persiste una amplia brecha entre los salarios pagados en México y los percibidos por trabajadores de General Motors en Estados Unidos, y que la reducción progresiva de la distancia entre el salario contractual y el salario mínimo general refleja que los incrementos otorgados por la empresa han quedado rezagados frente a la política salarial nacional.









