Redacción
Puebla.- La Fiscalía General del Estado de Puebla mantiene como principal línea de investigación una presunta venganza familiar por la masacre ocurrida en el rancho de marihuana ubicado en la comunidad de Texcalapa, municipio de Tehuitzingo, donde fueron asesinadas 10 personas, entre ellas una bebé de menos de dos meses de edad.
La fiscal Idamis Pastor Betancourt informó que, hasta el momento, la principal hipótesis apunta a que el múltiple homicidio estaría relacionado con un conflicto familiar.
De acuerdo con versiones difundidas por medios locales, el principal señalado sería José Alfredo, quien presuntamente habría escapado de un anexo donde permanecía internado por problemas de adicción y, en represalia contra su familia, habría perpetrado el ataque.
Según esta versión extraoficial, entre las víctimas se encontrarían Cecilio Torres, propietario del rancho; su esposa Marcela Aguilar Morales; sus hijos Gabriela, Roberto y José María, este último de apenas 15 años de edad.
También habrían sido asesinadas Martha Flores, cuñada del presunto agresor; su hija recién nacida, identificada como Carolina; así como tres trabajadores del lugar: José, Efraín y Kevin, este último también menor de edad.
Los reportes policiales señalan que varias de las víctimas fueron encontradas amarradas de pies y manos con cables, incluida la bebé, y habrían sido ejecutadas con armas de fuego calibres 9 y .22 milímetros.
Testimonios de vecinos indican que el crimen pudo haber sido perpetrado por más de una persona durante las primeras horas del domingo 17 de mayo.
La Fiscalía continúa con las investigaciones para esclarecer plenamente lo ocurrido, determinar la participación de los responsables y ejecutar las órdenes de aprehensión correspondientes.









