China- Las autoridades de China ejecutaron este jueves a Yu Jinsheng, quien había sido condenado a muerte por el robo y asesinato del creador de contenido conocido como ‘Luo Damei’, un influencer con gran popularidad en plataformas digitales.
La ejecución fue ordenada por el Tribunal Supremo Popular, luego de que este órgano ratificara la pena capital tras revisar el caso. La información fue confirmada por el Tribunal Superior de la provincia de Henan a través de su cuenta oficial en redes sociales. Antes de la ejecución, el condenado tuvo la oportunidad de reunirse con sus familiares cercanos.
El caso se remonta a julio de 2023 y generó fuerte impacto mediático en China debido a la popularidad de la víctima, cuyo nombre real era Shang Zhanfeng. Bajo el alias de ‘Luo Damei’, el creador acumulaba cerca de un millón de seguidores gracias a sus videos de caracterización artística inspirados en la ópera y el vestuario tradicional chino.
De acuerdo con la sentencia, Yu planeó el crimen al conocer los ingresos del influencer, motivado por deudas de juego. En complicidad con su pareja, Sha Yujiao, y un amigo, Yang Heng, logró atraer a la víctima a una vivienda alquilada el 5 de julio de 2023.
Una vez en el lugar, el creador fue sometido, atado y trasladado a otra propiedad, donde bajo amenazas fue obligado a transferir más de dos millones de yuanes a las cuentas de sus agresores. Días después, Yu lo asesinó y ocultó el cuerpo en un almacén subterráneo.
En octubre de 2025, un tribunal de primera instancia condenó a Yu a la pena de muerte, además de privarlo de derechos políticos de por vida y ordenar la confiscación de todos sus bienes. Tras la apelación, el fallo fue ratificado en diciembre del mismo año por el Tribunal Superior de Henan y posteriormente avalado por el máximo órgano judicial.
En cuanto a los cómplices, la justicia china confirmó una pena de muerte con suspensión de dos años para Sha Yujiao por su participación en el robo, mientras que Yang Heng recibió una condena de 13 años de prisión al ser considerado cómplice secundario.
El caso ha sido uno de los más mediáticos en China en años recientes, tanto por la brutalidad del crimen como por la notoriedad de la víctima en el entorno digital.









