Guanajuato- En lo que va de 2026, las autoridades de Guanajuato han clausurado 14 pozos de agua localizados en predios agrícolas que eran utilizados como fosas clandestinas, principalmente en municipios de la región Laja-Bajío como Juventino Rosas y Villagrán.
El secretario de Gobierno, Jorge Jiménez Lona, informó que las labores de búsqueda y recuperación de restos humanos en estos sitios han representado un reto técnico y operativo debido a la profundidad de las estructuras, algunas de las cuales alcanzan hasta 400 metros.
Para atender esta problemática, la Comisión Estatal de Búsqueda adquirió maquinaria especializada que permite realizar inspecciones y maniobras de extracción en condiciones complejas. El funcionario explicó que, además de la profundidad, las autoridades han encontrado intentos de sabotaje para impedir las investigaciones.
“Hemos encontrado intentos de sabotaje, por ejemplo, ponen tapones de material orgánico como la paja o el rastrojo para hacer tapones y que la cámara no logre entrar. Se han hecho esfuerzos para superar esas adversidades, y una vez que se logra encontrar y se tiene la certeza de que el lugar está limpio, el pozo es clausurado”, señaló.
Uno de los casos más significativos se registró en abril pasado en la comunidad Franco de Tavera, en el municipio de Juventino Rosas, donde fueron exhumados los restos de 37 personas. De acuerdo con información de la Fiscalía General del Estado, 28 de las víctimas ya han sido identificadas.
Jiménez Lona reconoció que Guanajuato se encuentra entre las entidades del país donde más se ha detectado el uso de pozos como fosas clandestinas. Indicó que hasta el momento no se ha aplicado la figura de extinción de dominio para recuperar estos espacios, aunque ya se solicitó a la Comisión Nacional del Agua el padrón de responsables de pozos en desuso para avanzar en las investigaciones correspondientes.
Asimismo, admitió que existen casos en los que propietarios de terrenos o pozos podrían haber sido víctimas de amenazas por parte de grupos criminales para permitir el uso de estas estructuras, aunque aclaró que cada situación es investigada de manera particular.
El secretario de Gobierno sostuvo que las búsquedas continuarán en los sitios de mayor complejidad y afirmó que las instituciones cuentan actualmente con el equipo necesario para intervenir estos espacios. Consideró además que el uso de pozos como fosas clandestinas responde principalmente a una estrategia de los grupos delictivos para dificultar la localización de víctimas y obstaculizar el trabajo de las familias buscadoras y de las autoridades.









