México- En México, el 49.2 por ciento de las madres trabajadoras percibe hasta un salario mínimo mensual, situación que refleja las condiciones de precariedad laboral que enfrentan millones de mujeres en el País, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Las estadísticas muestran además que 28.1 por ciento de las madres ocupadas gana entre uno y dos salarios mínimos, mientras que únicamente 2.2 por ciento percibe más de tres salarios mínimos al mes.
Especialistas atribuyen esta situación a los altos niveles de informalidad laboral entre las mujeres con hijos, quienes además enfrentan una carga desproporcionada de trabajo doméstico y de cuidados no remunerados.
El Inegi detalló que las madres de 15 años y más dedican en promedio 20.5 horas semanales a los quehaceres del hogar. A ello se suman 17.3 horas destinadas al cuidado exclusivo y sin pago de niñas, niños, personas adultas mayores, enfermas o con discapacidad.
Además, destinan alrededor de 10.3 horas semanales a estudios o cursos de capacitación.
La Asociación Mexicana de Empresas de Capital Humano (AMECH) señaló que siete de cada diez mujeres que participan en el mercado laboral son madres y que el 58 por ciento de ellas trabaja sin acceso a seguridad social, limitando su bienestar y el de sus familias.
El organismo destacó que el empleo formal permite garantizar derechos fundamentales como licencias de maternidad, acceso a servicios de salud, guarderías y espacios adecuados para la lactancia.
Ante este panorama, la AMECH propuso impulsar esquemas laborales más flexibles para favorecer la permanencia de las madres en empleos formales, incluyendo horarios híbridos o remotos, incentivos para empresas que implementen políticas de flexibilidad y programas de atención a la salud mental y emocional.
Por su parte, el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) advirtió que alrededor de 17.7 millones de mujeres combinan labores de cuidado con un empleo, aunque la mayoría lo hace bajo condiciones laborales precarias.
El análisis del organismo señala que las madres trabajadoras enfrentan mayores niveles de informalidad, menores ingresos y menos oportunidades de crecimiento laboral en comparación con los hombres y con mujeres sin hijos.
De acuerdo con el IMCO, las mujeres dedican en promedio 35 horas semanales al trabajo no remunerado, frente a 15 horas de los hombres, lo que significa que ellas invierten 2.4 veces más tiempo en actividades de cuidado y del hogar.
El organismo subrayó que la maternidad suele estar asociada con una mayor probabilidad de incorporarse a empleos informales o de tiempo parcial, debido a la necesidad de encontrar esquemas compatibles con las responsabilidades familiares.
En contraste, el IMCO destacó que la paternidad no incrementa los niveles de informalidad laboral entre los hombres e incluso puede relacionarse con empleos más estables y mejor remunerados.
El instituto concluyó que, aunque cada vez más mujeres participan en el mercado laboral, convertirse en madre sigue representando una penalización en salarios, condiciones laborales y oportunidades de desarrollo profesional.









