Guanajuato- El secretario de Salud de Guanajuato, Gabriel Cortés Alcalá, aseguró que no existe motivo de alarma entre la población guanajuatense por los casos de hantavirus registrados en otros países, al señalar que en la entidad se mantiene una vigilancia epidemiológica permanente en los 46 municipios.
El funcionario estatal explicó que el comportamiento del hantavirus generalmente no presenta contagio entre personas, salvo en casos específicos relacionados con la denominada cepa andina, cuya transmisión es considerada baja.
“Entonces, no hay que alarmarse, hay que mantener como Estado la vigilancia. Es nuestro trabajo y lo estamos haciendo, no sólo para el hantavirus, sino para cualquier otra enfermedad de las emergentes o re-emergentes”, señaló Cortés Alcalá.
El titular de Salud exhortó a la ciudadanía a mantener limpios patios, viviendas y espacios comunes, además de evitar acumulación de basura y sellar posibles accesos para roedores, principales transmisores del virus.
Asimismo, recomendó acudir al médico o a los Centros de Salud de la Gente ante cualquier síntoma y evitar la automedicación.
El hantavirus es una enfermedad grave transmitida a humanos mediante contacto directo con heces, orina o secreciones de roedores infectados, así como por inhalación de partículas contaminadas.
Los síntomas iniciales suelen presentarse entre una y ocho semanas después de la exposición e incluyen fiebre alta, dolor muscular intenso, dolor de cabeza, escalofríos y fatiga, similares a una gripe severa.
Posteriormente, la enfermedad puede evolucionar rápidamente hacia complicaciones respiratorias graves, como tos, dificultad para respirar y edema pulmonar, condiciones que requieren atención médica urgente y hospitalización.
Gabriel Cortés Alcalá indicó que el monitoreo epidemiológico se realiza a través de las ocho Jurisdicciones Sanitarias del estado con el objetivo de detectar y atender oportunamente cualquier posible riesgo sanitario.
Las declaraciones del funcionario se dan luego de las alertas internacionales generadas por un brote de hantavirus registrado a bordo del crucero MV Hondius, que cubría la ruta entre Ushuaia, Argentina, y Cabo Verde, situación que actualmente continúa bajo evaluación de la Organización Mundial de la Salud.









