Texas- Luego de alcanzar niveles históricamente bajos durante el primer año del regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, las detenciones de migrantes en la frontera entre Tamaulipas y Texas muestran una tendencia al alza, de acuerdo con datos recientes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos.
En el Sector Laredo de la Patrulla Fronteriza, las autoridades estadounidenses reportaron la detención de mil 484 migrantes en abril de 2026, cifra que representa un incremento del 98 por ciento respecto a los 749 casos registrados en el mismo mes del año anterior. La tendencia alcista también se observó en marzo y febrero, con aumentos del 75 y 63 por ciento, respectivamente.
Pese al repunte, las cifras actuales permanecen muy por debajo de los niveles observados durante la crisis migratoria de 2022. Tan solo en abril de ese año, el Sector Laredo contabilizó más de 9 mil detenciones, uno de los puntos más altos registrados en la región fronteriza.
En el Sector del Valle del Río Grande, que abarca la zona comprendida entre McAllen y Brownsville, también se registraron aumentos en las capturas de migrantes. Los reportes indican incrementos del 34 por ciento en abril, 62 por ciento en marzo y 7 por ciento en febrero, marcando una ruptura de la tendencia descendente observada durante los meses previos.
Las autoridades estadounidenses señalaron que durante mayo continuaron detectando grupos numerosos de migrantes ocultos en tractocamiones o intentando cruzar el Río Bravo. En diversos operativos realizados en el área de Laredo fueron localizados grupos de aproximadamente 20 personas en casas de seguridad y vehículos de carga utilizados para el tráfico de personas.
Además del aumento en las detenciones, las autoridades han identificado cambios en el perfil migratorio. A diferencia de años recientes, cuando predominaban personas provenientes de Venezuela, Haití y Cuba que buscaban acceder a programas de asilo humanitario, actualmente la mayoría de los detenidos en esta zona fronteriza son ciudadanos mexicanos, además de migrantes procedentes de Honduras y Guatemala.
Los nuevos flujos migratorios están integrados principalmente por adultos que viajan solos y buscan oportunidades laborales en Estados Unidos, en contraste con las familias que llegaron en años anteriores desde Sudamérica y el Caribe.
Aunque el incremento reciente refleja una mayor actividad migratoria en la frontera de Tamaulipas con Texas, las estadísticas federales continúan ubicándose muy por debajo de los niveles observados durante los años de mayor presión migratoria en la frontera sur de Estados Unidos.









