Redacción
Ciudad de México. El asesinato de Paola Buenrostro, considerado el primer transfeminicidio documentado en México, será procesado como feminicidio agravado. Un juez reclasificó este viernes el delito, que originalmente se trató como homicidio calificado.
La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México informó que la autoridad judicial modificó la clasificación jurídica del caso. Arturo ‘N’, señalado como presunto responsable, fue vinculado a proceso por feminicidio y permanecerá en prisión preventiva.
El hombre fue detenido el pasado 31 de agosto en el Estado de México. Las autoridades cumplieron así una orden de aprehensión emitida en 2016 por el delito de homicidio calificado, relacionado con el asesinato de Paola Buenrostro.
Agentes de la @PDI_FGJCDMX aprehendieron en Nicolás Romero, Estado de México, a Arturo “N”, por su probable participación en el transfeminicidio de Paola Buenrostro, ocurrido el 30 de septiembre de 2016.
Para localizarlo, desarrollaron distintas líneas de investigación,… pic.twitter.com/Kl7FgusRvo
— Fiscalía CDMX (@FiscaliaCDMX) September 1, 2026
De acuerdo con la Fiscalía, la reclasificación permitirá investigar y juzgar la muerte de Paola, una mujer trans, con perspectiva de género. También se considerarán el contexto y las razones de género relacionadas con el crimen.
El caso provocó indignación entre activistas trans. Inicialmente, las autoridades lo procesaron como homicidio y durante la primera audiencia identificaron a Paola como hombre. La situación generó protestas frente a las instalaciones de la Fiscalía capitalina.
Aunque el transfeminicidio no estaba tipificado en la Ciudad de México cuando ocurrió el asesinato, en 2016, el feminicidio ya estaba contemplado en la legislación local desde 2011.
Kenya Cuevas, activista trans y amiga de Paola, ha encabezado durante años la lucha para exigir justicia por su asesinato. Cuevas celebró la decisión judicial y calificó la reclasificación como un hecho histórico para las mujeres trans en México.
En 2019, la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México reconoció el caso como el primer transfeminicidio documentado en el país. Dos años después, la Fiscalía ofreció una disculpa pública por el manejo del expediente. En 2024, el caso impulsó la llamada Ley Paola Buenrostro, que tipificó el transfeminicidio en la capital.









