Redacción
Campeche.– Una residencia de élite, testimonio invaluable de la complejidad sociopolítica y el sofisticado sistema de creencias de la civilización maya, en particular de la región Tierras Bajas Centrales, fue protegida in situen las proximidades de la estación y poblado de Xpujil, en Campeche, como parte del Proyecto de Salvamento Arqueológico Tren Maya.
El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), realizó trabajos de consolidación y restauración de la estructura, en la que destacan elementos arquitectónicos, como sus paramentos aún en pie y el muro norte, elaborado con pequeños sillares y su fachada finamente careada.
Además de valores arquitectónicos, la convergencia de rasgos estilísticos y simbólicos derivaron en un estudio iconográfico que sustenta que, más allá de una función ornamental, los elementos de roca caliza labrados en sus fachadas involucran conceptos de eternidad y poder cíclico,confiriéndole un rango jerárquico superior como residencia de la clase gobernante.
De acuerdo con el arqueólogo Aldo Germán Dena Castro, la residencia fue construida durante el Clásico Tardío-Terminal (600-900 d.C.), en el auge de asentamientos de mayor escala, caso de Xpujil, Becán y Chicanná, con los cuales comparte atributos de los estilos arquitectónicos de las regiones Río Bec y Chenes.
En su fachada principal, orientada hacia el sur, se localizaron un par de accesos a las crujías, ambos con elementos ornamentales. La entrada poniente presenta la esquematización de un antiguo templo maya, mientras que la oriente consiste en una portada zoomorfa parcial.
La sección oriental de la fachada se distingue por tres mascarones del dios maya K’awiil, dispuestos en cascada. La representación de la divinidad protectora de la clase gobernante, sugiere que, quizás, la comunidad que erigió el edificio lo veneraba como figura tutelar.