Estados Unidos- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que su Gobierno intensificará las acciones contra los cárteles de la droga en la frontera terrestre con México, al considerar que esta vía representa ahora uno de los principales desafíos en el combate al narcotráfico.
Durante una conferencia realizada en el Despacho Oval, el mandatario republicano afirmó que las estrategias de seguridad implementadas por su Administración permitieron reducir en un 97 por ciento el flujo de drogas que ingresaba a territorio estadounidense por vía marítima, por lo que ahora los esfuerzos estarán enfocados en el tráfico terrestre.
“Lo hemos reducido en un 97 por ciento. Y ahora, aunque me duele decírselo a México, nos estamos centrando en la entrada de drogas por tierra, porque el mar era más difícil; entraba mucho por mar”, declaró.
Trump también aseguró que el ingreso de fentanilo a Estados Unidos registró una disminución cercana al 60 por ciento durante los últimos doce meses, aunque reconoció que todavía continúan llegando cargamentos de esta sustancia al país.
Las declaraciones fueron emitidas durante la promulgación de la denominada Ley de Seguridad de América, una iniciativa que contempla un incremento significativo de recursos para el Departamento de Seguridad Nacional y que, según el mandatario, contará con una asignación de 38 mil millones de dólares.
En el mismo acto, Trump puso en duda la continuidad del acuerdo comercial entre Estados Unidos, México y Canadá al señalar que no tiene interés en renovar el tratado.
“No busco renovarlo, porque, para ser honesto, a Estados Unidos le va mucho mejor. No necesitamos nada de lo que tiene Canadá, no necesitamos nada de lo que tiene México, pero ellos necesitan todo lo que tenemos nosotros”, sostuvo.
La declaración surge a pocas semanas de una fecha clave para el futuro del acuerdo comercial, cuyo mecanismo de revisión contempla decisiones relevantes a partir del 1 de julio. Sin una extensión formal, el tratado quedaría sujeto a revisiones periódicas anuales y podría mantenerse vigente hasta por una década, salvo que alguno de los países decida retirarse.
Aunque Trump cuestionó la renovación del pacto, no precisó si su Administración contempla abandonar por completo el acuerdo comercial que negoció durante su primer mandato.









