México- El Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) resolvió que la Federación Mexicana de Futbol (FMF) deberá cubrir las multas impuestas por la FIFA debido a los cantos discriminatorios registrados por aficionados mexicanos durante encuentros amistosos disputados en 2024.
La resolución se produjo tras la apelación presentada por la FMF, que buscaba revertir las sanciones impuestas por el máximo organismo rector del futbol mundial. Sin embargo, aunque el tribunal concedió una reducción parcial de los castigos originales, confirmó la responsabilidad de la federación por la conducta de los seguidores del representativo nacional.
Como parte de su fallo, el TAS anuló la medida que contemplaba el cierre del 15 por ciento de las gradas del estadio para el próximo partido oficial de categoría A de la Selección Mexicana. No obstante, mantuvo vigentes las multas económicas, las cuales oscilan entre 76 mil 310 y 101 mil 747 dólares, derivadas de los incidentes ocurridos en los partidos de preparación frente a Bolivia, Uruguay y Estados Unidos.
Durante el proceso de apelación, la Federación Mexicana de Futbol argumentó haber realizado importantes esfuerzos para educar a la afición y erradicar el polémico grito que se escucha de manera recurrente cuando el portero rival realiza un saque de meta.
Pese a ello, el TAS concluyó que las acciones implementadas por la FMF no fueron suficientes para eximirla de responsabilidad. El organismo reconoció que se destinaron recursos y campañas de concientización para combatir esta práctica, pero determinó que el comportamiento persiste y que las medidas preventivas aplicadas carecen del alcance jurídico necesario para evitar las sanciones.
El denominado grito homofóbico ha generado más de una veintena de sanciones contra la FMF en los últimos años y ha representado un impacto económico estimado en más de 13.7 millones de pesos en multas acumuladas.
La resolución adquiere relevancia especial en la antesala de la Copa Mundial de Futbol de 2026, torneo que México organizará junto con Estados Unidos y Canadá, y para el cual las autoridades deportivas mexicanas mantienen campañas permanentes para promover un ambiente de respeto e inclusión en los estadios.









