Yucatán- La Secretaría de Seguridad Pública (SSP) de Yucatán informó sobre una riña registrada este domingo en el fraccionamiento Real Montejo, al poniente de Mérida, que dejó como saldo dos personas fallecidas y dos menores de edad lesionadas.
De acuerdo con los primeros reportes, la confrontación ocurrió entre una mujer y su pareja sentimental, luego de que presuntamente el hombre intentara abusar sexualmente de la hija adolescente de la mujer, de 14 años de edad.
La discusión derivó en una agresión física que terminó con la muerte de ambos adultos. Además, la adolescente de 14 años y otra menor de 8 años resultaron heridas por arma blanca.
Hasta el momento, las autoridades no han dado a conocer el estado de salud de las dos menores lesionadas.
En un comunicado, la SSP indicó que agentes adscritos a la Policía Estatal de Investigación (PEI) realizan las indagatorias correspondientes para esclarecer los hechos.
“Por el momento no es posible divulgar mayor información por tratarse de una investigación en curso”, señaló la dependencia estatal.
Medios locales reportaron que el incidente ocurrió alrededor del mediodía, cuando la mujer llegó a su domicilio y presuntamente sorprendió a su pareja intentando abusar de la menor, situación que detonó una fuerte pelea que escaló a violencia física.
El caso ocurre en medio de un contexto de incremento de violencia sexual contra niñas, niños y adolescentes en México.
De acuerdo con datos de la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM), durante 2024 se registraron 10 mil 613 casos de violencia sexual contra menores atendidos en hospitales del país, cifra que representa un aumento del 8.3 por ciento respecto a 2023 y un incremento de mil 241.7 por ciento en comparación con 2010.
El informe señala que el 92.8 por ciento de las víctimas fueron niñas y adolescentes mujeres, mientras que ocho de cada diez casos correspondieron a personas de entre 12 y 17 años de edad.
Asimismo, REDIM advirtió que el 75 por ciento de las agresiones sexuales contra menores ocurrió dentro de viviendas, reflejando que el principal riesgo continúa en el entorno doméstico.









