Celaya- Familiares de José Guadalupe Ramírez Flores exigen justicia y la limpieza de su nombre, luego de que la Fiscalía General del Estado de Guanajuato lo señalara como un presunto agresor abatido tras un enfrentamiento ocurrido el pasado 4 de mayo en Celaya.
De acuerdo con la versión oficial, el saldo del incidente fue de un agente lesionado y un presunto delincuente sin vida. No obstante, la familia del fallecido sostiene que José Guadalupe, de 39 años, era un trabajador de jardinería del Álamo Country Club y no tenía vínculos con actividades delictivas.
Sus hermanos y su hijo de 17 años presentaron registros laborales que, aseguran, comprueban que el hombre se encontraba trabajando el día de los hechos. Según los documentos, José ingresó a las 5:59 de la mañana y concluyó su jornada a las 17:08 horas, tras realizar tiempo extra.

Testimonios recabados por sus allegados indican que el trabajador regresaba a su domicilio a bordo de una motocicleta cuando quedó en medio del enfrentamiento. Señalan que, tras resultar herido en las piernas, habría pedido ayuda; sin embargo, acusan que una agente ministerial le disparó nuevamente cuando se encontraba en el suelo.

“José Guadalupe deja en la orfandad a dos menores. No descansaremos hasta que se reconozca que fue víctima de un abuso de autoridad”, expresó un familiar.
Por su parte, la Fiscalía General del Estado de Guanajuato sostuvo que, con base en datos preliminares, el fallecido y otras personas habrían agredido a elementos de Investigación Criminal, quienes actuaron en legítima defensa ante una amenaza real.

Ante la controversia, la Procuraduría de los Derechos Humanos del Estado de Guanajuato inició una investigación para esclarecer los hechos y determinar posibles responsabilidades.









