México- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció este lunes una agenda de transformación financiera que será coordinada entre la Secretaría de Hacienda, el Banco de México, el SAT y la banca comercial. El plan se estructura bajo tres ejes centrales: digitalizar los pagos en todo el país, incorporar al sistema bancario a quienes trabajan en la informalidad y ampliar el acceso al crédito para micro y pequeñas empresas.
El objetivo es claro: facilitar que cualquier persona pueda pagar con su teléfono celular en un puesto de tacos, abrir una cuenta bancaria sin necesidad de contar con RFC y acceder, por primera vez, a crédito formal. El modelo está inspirado en la experiencia de India, país que protagonizó una de las revoluciones de pagos digitales más exitosas del mundo.
El primer eje busca reducir significativamente el uso del efectivo en México, una economía donde la circulación de billetes sigue siendo predominante y limita la fiscalización, la transparencia y el acceso a servicios financieros. Para ello, el gobierno impulsará sistemas de pago electrónico que funcionen tanto para grandes empresas como para comerciantes de barrio.
El segundo eje plantea un cambio trascendental: permitir la apertura de cuentas bancarias sin estar registrado ante el SAT. A través de cuentas nivel 2 y nivel 3, el gobierno pretende integrar al sistema financiero a millones de personas que hoy operan únicamente en efectivo. “Primero bancarizar, después formalizar”, afirmó Sheinbaum, retomando modelos exitosos de India y China.
El tercer componente de la estrategia está enfocado en ampliar el acceso al crédito para micro y pequeñas empresas, uno de los sectores con mayores dificultades para obtener financiamiento formal. La banca comercial se comprometió a incrementar su cartera en este segmento como parte del esfuerzo conjunto.
La estrategia también reconoce un rol más amplio para el Banco de México. El economista Jorge Flores, del Observatorio Newsoring, sostiene que el mandato constitucional de estabilidad no solo implica controlar la inflación, sino también promover el crecimiento, la competitividad y el empleo, lo que abre espacio para que Banxico impulse activamente el crédito productivo, algo que la institución ya viene fortaleciendo.
Con estos tres pilares, el gobierno apuesta a que una menor dependencia del efectivo se traduzca en mayor transparencia, menor evasión fiscal y mayor inclusión financiera. Aunque el desafío es considerable, la referencia internacional es alentadora: India pasó de una economía dominada por el efectivo a procesar miles de millones de pagos digitales mensuales en menos de una década.









