Guanajuato.- Entre colores, texturas y una gran muestra de trabajo en equipo, guanajuatenses convirtieron un balón de fútbol en símbolo de unión y creatividad, como parte del concurso ‘Mi familia, mi pasión mundialista’, impulsado por el Sistema DIF Estatal.
Desde el lanzamiento de la convocatoria en febrero, bajo el lema ‘En el fútbol y en la familia, trabajando en equipo somos imparables’, la respuesta superó expectativas con la participación de 189 balones diseñados provenientes de los 46 municipios del estado, cada uno reflejando historias, identidad y colaboración familiar.
Durante el evento, el presidente del Consejo Consultivo del Sistema DIF Estatal, Juan Carlos Montesinos Carranza, reconoció el esfuerzo de las familias participantes, quienes demostraron su talento y creatividad:
“Este concurso es una muestra de que cuando las familias se unen en torno a un objetivo común, pueden lograr resultados extraordinarios. Cada balón representa creatividad, identidad y, sobre todo, amor familiar. Felicito a todas y todos los participantes por demostrar que el trabajo en equipo comienza en casa”, expresó.
El jurado, integrado por especialistas del área de Desarrollo Cultural de la Universidad de Guanajuato, evaluó aspectos como diseño, creatividad, técnica y mensaje, determinando por unanimidad a los ganadores.
El primer lugar fue para Guanajuato, con Rocío Velázquez; el segundo lugar para Santa Catarina, con Nely Osornio; y el tercer lugar para Valle de Santiago, con Brenda Figueroa.
Las familias ganadoras recibieron premios económicos de 10 mil, 6 mil y 4 mil pesos, respectivamente.
Por su parte, el director general del Sistema DIF Estatal, José Alfonso Borja Pimentel, destacó el valor de este tipo de iniciativas para fortalecer a las familias guanajuatenses:
“Hoy celebramos mucho más que un concurso; celebramos la unión de las familias, su creatividad y el entusiasmo que pusieron en cada diseño. Cada balón cuenta una historia de colaboración, de esfuerzo compartido y de identidad, lo que nos inspira a seguir impulsando espacios donde las familias crezcan juntas”, señaló.
El balón ganador destacó por su originalidad: un diseño tejido en crochet con técnica de granny squares, elaborado por la familia Velázquez Amezcua, que simboliza cómo cada integrante aporta para construir un todo, reflejando paciencia, cuidado y vínculos que trascienden generaciones.









