Celaya- La suspensión de al menos seis obras públicas de la Junta Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Celaya (JUMAPA), derivada de recientes casos de extorsión, ha provocado retrasos significativos y preocupación entre trabajadores, contratistas y autoridades municipales, por lo que el Ayuntamiento implementó un operativo de seguridad permanente para garantizar la reactivación y conclusión de los proyectos.
De acuerdo a lo publicado por Infobae, los incidentes comenzaron cuando empleados y empresas encargadas de obras públicas en distintos puntos de Celaya denunciaron amenazas y solicitudes de dinero por parte de grupos delictivos. Como consecuencia, varios trabajadores optaron por no regresar a las obras o laborar de manera intermitente, afectando directamente los tiempos de entrega.
Saúl Trejo Fuentes, director de JUMAPA, informó que el organismo tuvo que solicitar prórrogas a la federación para proyectos financiados con recursos de los programas PROSANEAR y PROAGUA, y que ya se notificó a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) para evitar la pérdida de los recursos asignados.
Uno de los casos más delicados se registró en la obra ubicada en la esquina de la Delegación Norte, entre las calles Ignacio Borunda y Poniente 7, en la Ciudad Industrial, donde la noche del domingo 4 de enero un hombre perdió la vida tras caer a una zanja. De acuerdo con Trejo Fuentes, la obra presenta un avance superior al 90% y debió concluir hace un mes, aunque los nombres de la empresa responsable se mantienen en reserva por motivos de seguridad.
Entre las obras afectadas se encuentran el cárcamo de la Comandancia Ignacio Borunda, trabajos en la Avenida 12 de Octubre, Avenida Torres Landa, así como intervenciones en los sectores Inspección Barrio de San Juan, Barrio de San Miguel y el sector tres Jardines, Tresgueras y Progreso, que en conjunto implican la reposición de hasta 10 kilómetros de redes de agua potable.
El presidente municipal de Celaya, Juan Miguel Ramírez Sánchez, informó que se estableció vigilancia continua con la participación de la Policía Municipal, la Guardia Nacional y elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional, a fin de brindar condiciones de seguridad para que los trabajadores regresen a las obras. Añadió que el municipio mantiene comunicación con las empresas afectadas para reafirmar el compromiso de protección.
En el caso del cárcamo que conducirá aguas residuales a la planta tratadora nororiente, con una inversión superior a los 2 millones de pesos, autoridades estiman que, de mantenerse las condiciones de seguridad, la obra podría concluir en aproximadamente una semana.









