Estados Unidos- El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, enfrenta una nueva crisis de liderazgo luego de que UEFA, Concacaf y AFC difundieran una carta conjunta en la que advirtieron que el futbol no pertenece a ningún individuo y cuestionaron la manera en que se ejerce el poder dentro del organismo rector del balompié mundial.
En la misiva, dirigida a la comunidad internacional del futbol, las tres confederaciones señalaron que el liderazgo deportivo no puede convertirse en una herramienta de control personal y acusaron que la confianza institucional se rompe cuando un dirigente se coloca por encima del colectivo que le otorgó autoridad.
La postura representa un nuevo desafío para Infantino, quien mantiene el respaldo de la Confederación Africana de Futbol (CAF), la Conmebol y la Confederación de Futbol de Oceanía (OFC), organismos que no suscribieron la carta.
Infantino, hasta ahora único candidato declarado para las elecciones de marzo, necesita obtener la mayoría de los 211 votos de las federaciones afiliadas a la FIFA para mantenerse en el cargo durante otros cuatro años, después de ocupar la presidencia desde 2016.
AFC, Concacaf and UEFA: An Open Letter to the Football Family ⬇️https://t.co/LQd28xzpqu pic.twitter.com/VuVHlS33HP
— Concacaf (@Concacaf) August 10, 2026
La confrontación se intensificó después de que el diario británico Telegraph publicara información sobre un supuesto uso de la influencia de Infantino durante su etapa como secretario general de la UEFA, entre 2009 y 2016, para favorecer el ascenso de una empleada con quien habría mantenido una relación íntima.
De acuerdo con el medio, la trabajadora recibió posteriormente una indemnización de seis cifras al abandonar la organización, además del pago de gastos relacionados con un programa de MBA por aproximadamente 50 mil euros. La UEFA confirmó que se realizó un pago y que también fueron cubiertos los gastos del programa académico.
La nueva disputa se suma a la controversia generada a finales de julio por el proyecto impulsado por Infantino para abrir la FIFA a inversores privados, iniciativa que finalmente fue abandonada ante las críticas de distintas federaciones y confederaciones.
El miércoles pasado, el dirigente encabezó una reunión de crisis en Marruecos, donde la dirección de la FIFA expresó su respaldo al presidente y reconoció errores en el proceso de toma de decisiones relacionado con el proyecto.
Sin embargo, la UEFA consideró insuficientes las disculpas y mantuvo su amenaza de boicotear las Copas del Mundo. En su carta conjunta, UEFA, Concacaf y AFC rechazaron que la controversia pueda reducirse a un problema de comunicación y la calificaron como un fallo de juicio y una ruptura de la confianza hacia las instituciones de la FIFA.
Las tres confederaciones también reclamaron mayor transparencia y responsabilidad en la conducción del organismo, al considerar que el actual escenario no corresponde con las características que el futbol mundial espera de sus dirigentes.









