México- El Departamento del Tesoro de Estados Unidos acusó que el resort Kovay Gardens, ubicado en la Riviera Nayarit, está controlado por el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y era utilizado para cometer fraudes con tiempos compartidos contra ciudadanos estadounidenses, así como para el lavado de dinero.
A través de la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC), el Tesoro designó al complejo turístico, a su propietario Carlos Humberto Rivera Miramontes, a otras 17 compañías —una de ellas con sede en Estados Unidos— y a cinco personas físicas como integrantes del esquema de defraudación, por lo que todos los bienes y activos que posean en territorio estadounidense quedaron congelados.
De acuerdo con el señalamiento oficial, las operaciones de fraude en Nayarit estaban controladas por integrantes del CJNG que actuaban en nombre de Audias Flores Silva, identificado como comandante regional del grupo criminal. El Departamento de Estado ofrece una recompensa de 5 millones de dólares por información que conduzca a su arresto o condena. La organización es encabezada por Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”.
El Tesoro también señaló como presuntos cómplices a Óscar Jiménez, “Tagayas”; José Luis Gutiérrez, “Tolín”; Jonathan Faustino Ríos, “Johnny Hood”; y José Eduardo Palacios, quienes habrían participado en la operación del esquema fraudulento.
Forma de operar
Según el reporte, el esquema iniciaba con llamadas telefónicas para atraer a potenciales compradores a presentaciones de venta de tiempos compartidos, donde se ofrecían contratos bajo promesas falsas, como la posibilidad de generar ingresos mediante la renta de semanas no utilizadas.
Tras la firma del contrato, se registraban cargos indebidos o excesivos en tarjetas de crédito y condiciones distintas a las ofrecidas verbalmente. Posteriormente, las bases de datos de clientes eran compartidas con centros de llamadas controlados por la misma red criminal.
Desde esos call centers se realizaban nuevas estafas, incluyendo supuestas gestiones de reventa o realquiler, así como esquemas de revictimización en los que se solicitaban pagos adicionales por trámites inexistentes. El modelo permitía defraudar reiteradamente a las mismas víctimas, en su mayoría ciudadanos estadounidenses de la tercera edad.
El FBI informó que aproximadamente 6 mil víctimas estadounidenses reportaron pérdidas cercanas a los 300 millones de dólares entre 2019 y 2023 por fraudes de tiempo compartido en México. Tan solo en 2024, el Centro de Quejas de Delitos en Internet (IC3) recibió cerca de 900 denuncias relacionadas con este tipo de estafas, con pérdidas superiores a los 50 millones de dólares.
En contraste, la publicidad del resort en Cruz de Huanacaxtle lo presenta como un exclusivo hotel boutique donde los huéspedes “no son sólo clientes, sino familia”, destacando atención personalizada y experiencias de lujo discreto frente al mar.









