Bolivia- La Fiscalía de Bolivia emitió este miércoles una nueva orden de detención contra el expresidente Evo Morales, quien es investigado por los presuntos delitos de terrorismo, instigación pública para delinquir y alzamientos armados contra la seguridad y soberanía del Estado, en relación con las protestas y bloqueos que afectaron al país durante más de 50 días entre mayo y junio.
La orden fue emitida por el fiscal Brayan Melgar, quien sostiene que el exmandatario habría alentado las movilizaciones que provocaron desabasto de alimentos, medicamentos, oxígeno medicinal y combustible, principalmente en ciudades como La Paz y El Alto.
Esta es la segunda orden de aprehensión vigente contra Morales. La primera fue emitida luego de que el exgobernante no compareciera a un juicio relacionado con un presunto caso de abuso contra una menor de 15 años, hechos que presuntamente ocurrieron durante su mandato. Hasta ahora, esa medida judicial no ha sido ejecutada por las autoridades, situación que ha generado cuestionamientos.
Tras conocerse la nueva orden, Morales rechazó las acusaciones mediante un mensaje publicado en la red social X, donde aseguró que no será intimidado y calificó el proceso como una persecución política. Además, responsabilizó al gobierno de intentar desviar la atención de la crisis económica y social que enfrenta Bolivia.
El exmandatario, de 66 años, permanece desde 2024 en la región del Chapare, su principal bastión político y sindical, donde ha evitado comparecer ante la justicia por el caso de presunto abuso de una menor, acusación que también ha negado.
Las investigaciones se derivan de las protestas registradas en mayo y junio, cuando organizaciones campesinas y obreras realizaron bloqueos carreteros para exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz, quien asumió el cargo el 8 de noviembre de 2025 tras casi dos décadas de gobiernos encabezados por Evo Morales y Luis Arce.
De acuerdo con las autoridades, las movilizaciones dejaron más de 15 personas fallecidas, en su mayoría por la falta de atención médica derivada de los bloqueos y el desabasto de insumos esenciales. El gobierno responsabilizó a Morales de promover las protestas y, tras decretar un estado de excepción en junio para restablecer la circulación, el expresidente llamó a suspender temporalmente las manifestaciones.









