Como parte de las acciones para impulsar el comercio local y preservar las costumbres del municipio, la presidenta municipal, Lorena Alfaro García, acompañada de autoridades municipales, realizó un recorrido por los puestos para conocer la variedad de productos y reconocer el trabajo de los expositores.
Durante la visita, la alcaldesa destacó la organización y el esfuerzo de las y los comerciantes que, año con año, elaboran y ofrecen productos tradicionales para adornar las ofrendas dedicadas a los difuntos.
Por su parte, Ivone Ocejo Parra, comerciante participante, resaltó la importancia de mantener viva esta celebración, que ha pasado de generación en generación y forma parte de la identidad cultural de Irapuato.
La feria tiene una trayectoria de más de siete décadas. En sus primeros años, los comerciantes se instalaban en puntos del Centro Histórico, como el Jardín Principal y la Plaza Miguel Hidalgo. Con el crecimiento de la ciudad, la actividad se trasladó a la explanada de la Plaza del Comercio Popular, donde actualmente recibe a visitantes y compradores.
Dulces, flores y artículos para el Día de Muertos
Entre los productos que se pueden encontrar destacan los tradicionales alfeñiques, calaveritas de azúcar, atoles, miniaturas y catrinas, además de artículos para los altares, como papel picado, veladoras, incienso, sahumadores, figuras de barro y alebrijes.
La oferta también incluye máscaras, disfraces de Halloween y maquillaje, así como flores de temporada, entre ellas cempasúchil, mano de león y nube.
Los visitantes pueden disfrutar de una zona gastronómica con pan de muerto, atole, tamales, esquites y distintos antojitos mexicanos, que complementan la experiencia de quienes acuden a realizar sus compras y convivir en familia.
La Feria del Alfeñique permanecerá instalada hasta el próximo 4 de noviembre, con atención todos los días de la semana, en un horario de 9:00 de la mañana a 10:00 de la noche, en la explanada de la Plaza del Comercio Popular.
Con esta celebración, Irapuato mantiene una tradición que combina identidad cultural, convivencia familiar y actividad comercial durante una de las temporadas más representativas de México.









