Ciudad de México- La Cámara de Diputados aprobó en lo general, con 344 votos a favor, 116 en contra y una abstención, el dictamen de reforma constitucional impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum para establecer la nacionalidad única como requisito para quienes aspiren a la Presidencia de la República, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.
La propuesta plantea modificaciones a los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución. De acuerdo con el dictamen, las personas que busquen estos cargos deberán ser mexicanas por nacimiento, hijas de padre o madre mexicanos y no tener ni adquirir otra nacionalidad.
Para quienes actualmente posean una ciudadanía distinta de la mexicana, el proyecto establece que deberán renunciar a ella antes de solicitar su registro como candidatas o candidatos, conforme a los términos que determine la legislación correspondiente. La propuesta también contempla restricciones relacionadas con el uso de pasaportes o documentos de identidad expedidos por otro Estado, el ejercicio de derechos políticos como ciudadano extranjero y la protección diplomática de otro país.
El dictamen establece que las nuevas disposiciones serían aplicables a partir del proceso electoral de 2028 y no afectarían a quienes se encuentren en funciones al momento de la entrada en vigor de la reforma.
La discusión en San Lázaro generó posiciones encontradas entre los grupos parlamentarios. Morena, el Partido Verde Ecologista de México y el Partido del Trabajo respaldaron la propuesta, mientras que legisladores del PAN, PRI y Movimiento Ciudadano expresaron su rechazo y plantearon modificaciones al alcance de la reforma.
#AlMomento | Las y los diputados aprueban en lo particular el dictamen por el que se reforman y adicionan los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución Política, en materia de nacionalidad única para el ejercicio de la titularidad de los Poderes Ejecutivos federal y locales. pic.twitter.com/4EbplXbihb
— H. Cámara de Diputados (@Mx_Diputados) September 23, 2026
Durante el debate, legisladores de oposición cuestionaron que la reforma pudiera afectar las aspiraciones políticas de personas mexicanas con doble nacionalidad. En contraste, integrantes de Morena y el PT defendieron que quienes encabecen los poderes ejecutivos federal y estatales deben mantener un vínculo jurídico y político exclusivo con México.
Entre los argumentos a favor, la diputada Vanessa López Carrillo, del PT, sostuvo que la nacionalidad única busca establecer un vínculo jurídico y político inequívoco con el país para quienes tengan la conducción del Estado.
Por su parte, la diputada panista María Angélica Granados Trespalacios señaló que la medida podría afectar a mexicanos con doble nacionalidad que viven en Estados Unidos. El priista Theodoros Kalionchiz de la Fuente también cuestionó el cambio constitucional y recordó que México reconoció la doble nacionalidad mediante reformas aprobadas en 1996.
La discusión también estuvo relacionada con el caso del exgobernador de Tamaulipas Francisco García Cabeza de Vaca, quien posee nacionalidad estadounidense. Legisladores de oposición han cuestionado el alcance de la reforma y han señalado que podría tener efectos políticos sobre eventuales aspiraciones de personas con doble nacionalidad; esa interpretación forma parte del debate entre las distintas fuerzas políticas.
Durante la sesión, el coordinador del PAN, Elías Lixa, solicitó información sobre funcionarios de alto nivel que poseen doble nacionalidad, pero la petición fue rechazada al considerarse ajena al ámbito legislativo.
La reforma contempla que la condición de nacionalidad única deberá acreditarse antes del registro de las candidaturas. El debate legislativo incluyó reservas a distintos artículos y disposiciones transitorias.
Con la aprobación del dictamen en la Cámara de Diputados, el proyecto continúa su proceso constitucional en el Senado de la República.









