Redacción
Ciudad de México. Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad de Sinaloa durante el gobierno de Rubén Rocha Moya, ya no aparece en el registro público de la Oficina Federal de Prisiones de Estados Unidos (BOP).
Hasta el 4 de agosto, el general retirado figuraba como interno del Centro Metropolitano de Correcciones (MCC) de Manhattan. Sin embargo, una consulta reciente en la base de datos de la BOP no arrojó resultados con su nombre y datos personales.
La salida del registro ocurre después de que su primera audiencia previa a juicio en Nueva York fuera pospuesta el pasado 4 de agosto. En esa ocasión, la Corte no estableció una nueva fecha para la presentación de Mérida Sánchez.
Una de las posibilidades es que el exfuncionario se encuentre negociando un acuerdo de colaboración con la fiscalía estadounidense. Un antecedente son los casos de Ovidio y Joaquín Guzmán López, quienes dejaron de aparecer en el registro de la BOP antes de declararse culpables mediante acuerdos con el gobierno de Estados Unidos.
Mérida Sánchez, de 66 años, se entregó a autoridades estadounidenses el 11 de mayo, luego de cruzar la frontera por Arizona. Al día siguiente compareció ante una corte de ese estado y posteriormente fue trasladado a Nueva York, donde enfrenta cargos federales.
En su primera audiencia en Nueva York, el exsecretario no se declaró culpable ni inocente. Ante su silencio, la Corte determinó que no aceptaba los cargos y lo declaró inocente, decisión con la que posteriormente coincidió su defensa.
Mérida Sánchez es el único de los diez funcionarios y exfuncionarios de la administración de Rocha Moya señalados por presuntos actos de corrupción y vínculos con una facción del Cártel de Sinaloa que se ha entregado a Estados Unidos. Su abogada no había respondido de inmediato a solicitudes de la prensa.









