Guanajuato- La 66 Legislatura del Congreso del Estado de Guanajuato rechazó la Minuta Proyecto de Decreto que propone reformar los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en materia de nacionalidad única para ejercer la titularidad de los poderes ejecutivos federal y locales.
La propuesta obtuvo 22 votos en contra y 12 a favor, por lo que no alcanzó el respaldo necesario para su aprobación en el Congreso estatal.
Durante la discusión, legisladoras y legisladores expusieron posturas encontradas sobre los alcances de la reforma, principalmente en torno a la soberanía nacional, los derechos políticos y la situación de las comunidades migrantes mexicanas que cuentan con doble nacionalidad.
Entre quienes se pronunciaron en contra de la minuta estuvieron las diputadas Yesenia Rojas Cervantes y Luz Itzel Mendo González, quienes advirtieron sobre los posibles efectos de la medida para las familias migrantes y la comunidad guanajuatense radicada en el extranjero.
Rojas Cervantes sostuvo que la reforma fue impulsada de manera precipitada y cuestionó que se pretenda establecer restricciones que, a su juicio, pueden perjudicar a quienes han construido su vida entre México y otro país. Recordó que más de un millón de guanajuatenses viven en el extranjero y contribuyen al desarrollo económico y cultural de la entidad mediante sus remesas y vínculos comunitarios.
La legisladora consideró que tener doble nacionalidad no debe interpretarse como una señal de deslealtad hacia México y comparó la propuesta con medidas restrictivas aplicadas en estados estadounidenses como Texas, Florida y Georgia contra las comunidades migrantes.
Por su parte, Luz Itzel Mendo González señaló que la migración ha generado familias con vínculos jurídicos, afectivos y culturales en dos países, una realidad que, afirmó, no debe convertirse en una barrera para ejercer derechos políticos.
La congresista recordó que México reconoció la doble nacionalidad para evitar que las personas tuvieran que romper jurídicamente con su país de origen al adquirir otra ciudadanía. En ese sentido, sostuvo que exigir la renuncia a una nacionalidad puede convertir la historia personal y familiar de los migrantes en un impedimento para acceder a determinadas responsabilidades públicas.
En contra de la reforma también se pronunció el diputado Roberto Carlos Terán Ramos, quien afirmó que poseer un segundo pasaporte o haber nacido en el extranjero no implica tener una lealtad política dividida. Consideró que la medida parte de una presunción de desconfianza hacia personas que mantienen vínculos con México pese a haber emigrado.
El legislador Juan Carlos Romero Hicks calificó la propuesta como una regresión autoritaria y cuestionó su constitucionalidad, al considerar que confunde los conceptos de ciudadanía, nacionalidad y soberanía. También argumentó que la reforma no responde a una demanda ciudadana ni fue consultada con las personas potencialmente afectadas.
En la misma línea, la diputada Ruth Noemí Tiscareño Agoitia sostuvo que la lealtad hacia México debe evaluarse a partir del desempeño de las responsabilidades públicas y no de la posesión de un segundo pasaporte. Además, invocó los principios de derechos humanos relacionados con la nacionalidad y la prohibición de privar arbitrariamente a una persona de ella.
Defienden la reforma por razones de soberanía
En contraste, quienes respaldaron la minuta argumentaron que la exigencia de nacionalidad única busca garantizar que quienes encabecen los poderes ejecutivos mantengan una lealtad exclusiva hacia México.
El diputado Carlos Abraham Ramos Sotomayor defendió la propuesta al señalar que la conducción del país y de las entidades federativas requiere una sola nacionalidad, sin posibles obligaciones políticas, diplomáticas o jurídicas con gobiernos extranjeros.
Explicó que la medida está dirigida a quienes aspiren a ocupar la Presidencia de la República, las gubernaturas y la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, a partir del proceso electoral de 2028.
La diputada Hades Berenice Aguilar Castillo también se manifestó a favor y sostuvo que la reforma se limita a determinados cargos de alta responsabilidad. Argumentó que quienes encabecen el poder ejecutivo deben responder al pueblo mexicano y no mantener obligaciones con otros países.
Por su parte, el diputado Ernesto Millán Soberanes afirmó que la propuesta busca proteger la soberanía nacional y aclaró que, desde su perspectiva, no elimina los derechos político-electorales de la ciudadanía ni modifica las condiciones para ocupar cargos como diputaciones, presidencias municipales, regidurías o sindicaturas.
En rectificación de hechos, la diputada Maribel Aguilar González defendió la medida como un mecanismo para salvaguardar la soberanía ante posibles intervenciones extranjeras. Sostuvo que las personas que aspiren a las principales responsabilidades del Poder Ejecutivo deben contar con una sola nacionalidad.
La minuta no obtuvo aprobación estatal
La discusión evidenció las diferencias entre quienes consideran que la doble nacionalidad no determina la lealtad de una persona y quienes sostienen que los cargos de mayor responsabilidad ejecutiva requieren una nacionalidad exclusiva.
Finalmente, con 22 votos en contra y 12 a favor, el Congreso de Guanajuato no aprobó la minuta de reforma constitucional en materia de nacionalidad única, por lo que la propuesta no obtuvo el respaldo de la Legislatura estatal.









