Vaticano- El Óbolo de San Pedro, fondo que concentra las donaciones de fieles católicos de todo el mundo para apoyar la misión del Papa y las obras de caridad de la Santa Sede, recaudó durante 2025 un total de 57.6 millones de euros, de los cuales 54.5 millones provinieron de donaciones y 3.1 millones de rendimientos financieros y otros ingresos.
De acuerdo con el balance financiero del Vaticano, Estados Unidos se consolidó como el principal país donante al aportar 14.2 millones de euros, equivalentes al 26.1 por ciento del total de las contribuciones, cifra superior a los 13.7 millones registrados el año anterior.
Italia ocupó el segundo lugar con 3.1 millones de euros, lo que representa el 5.7 por ciento del total, mientras que Brasil se ubicó en la tercera posición con aportaciones por 2.1 millones de euros, equivalentes al 3.9 por ciento.
Uno de los cambios más relevantes del informe fue la disminución de las donaciones provenientes de Francia, que pasó de ser el segundo mayor contribuyente en el ejercicio anterior, con 8 millones de euros, a registrar aportaciones por 1.3 millones de euros durante 2025.
En la lista de principales donantes también figuran la República de Corea, con 1.5 millones de euros; Alemania, con 1.4 millones, y España, con 1.2 millones de euros.
El informe señala que la mayor parte de los recursos, 40.1 millones de euros, fue aportada por diócesis y fieles particulares, mientras que fundaciones e institutos religiosos contribuyeron con otros 14.4 millones de euros.
Las donaciones al Óbolo de San Pedro se realizan mediante tres mecanismos: aportaciones directas por internet o transferencia bancaria, legados testamentarios y la tradicional colecta anual que se lleva a cabo en parroquias de todo el mundo con motivo de la solemnidad de San Pedro y San Pablo, celebrada el 29 de junio.
Con motivo de esta jornada, el Papa expresó su agradecimiento a los donantes por respaldar su ministerio pastoral y llamó a continuar fortaleciendo la comunión y la solidaridad entre los fieles.
El balance financiero también revela que durante 2025 el fondo registró gastos por 59.8 millones de euros, lo que derivó en un déficit de 2.2 millones de euros, atribuido principalmente a las fluctuaciones en los tipos de cambio de las divisas extranjeras.
Del total de los recursos destinados, 54.5 millones de euros se utilizaron en contribuciones para la misión de la Iglesia y 5.3 millones correspondieron a gastos financieros.
A través del Óbolo de San Pedro se financiaron 252 proyectos en 74 países. África concentró el mayor porcentaje de los recursos destinados a ayuda directa, con el 39 por ciento del total, equivalente a 5.2 millones de euros.
Entre las acciones respaldadas destacan la asistencia humanitaria en la Franja de Gaza, la construcción de aulas escolares en India y Sudán del Sur, el desarrollo de centros pastorales en Sri Lanka, Egipto y Burkina Faso, así como apoyo humanitario para la población de Ucrania y becas de estudio para religiosos provenientes del hemisferio sur.
Asimismo, 41.2 millones de euros fueron destinados a la misión apostólica del Papa, recursos que cubrieron alrededor del 10 por ciento de los gastos de los dicasterios y de las nunciaturas de la Santa Sede, con énfasis en el fortalecimiento de las iglesias locales con mayores necesidades y la difusión del magisterio pontificio.









