México- Aunque el invierno aún se resiente en gran parte del país, su final está cada vez más cerca. En México, la temporada de calor inicia oficialmente durante la tercera semana de marzo, con la llegada del equinoccio de primavera, un fenómeno astronómico que suele ocurrir entre el 20 y 21 de marzo, alrededor de las 14:46 horas, y que marca la transición del invierno a la primavera.
A partir de este momento comienza un incremento gradual, pero constante, de las temperaturas en la mayor parte del territorio nacional. Si bien en algunas regiones el ambiente cálido puede percibirse semanas antes, el equinoccio representa el inicio formal del periodo en el que predominan los días calurosos y disminuyen las masas de aire frío.
De manera general, la temporada de calor en el país se extiende hasta la primera semana de octubre. Durante estos meses, las temperaturas elevadas se mantienen con variaciones regionales determinadas por la altitud, la cercanía al mar y la presencia de distintos sistemas meteorológicos. Este periodo coincide además con la temporada de lluvias y huracanes, lo que suele intensificar la sensación térmica y los riesgos asociados al clima extremo.
En los últimos años, México ha registrado una tendencia clara al alza en las temperaturas. Entre 2015 y 2024 se concentraron los diez años más calurosos de la historia reciente del país, situación que ha derivado en olas de calor más frecuentes, prolongadas y severas. Este fenómeno ha impactado tanto a zonas urbanas como rurales, con efectos directos en la disponibilidad de agua, el aumento de la sequía y una mayor presión sobre los sistemas de salud.
Entre abril y junio se registra el periodo más intenso de calor en buena parte del país. En esos meses, los termómetros suben con rapidez y las lluvias todavía no llegan con regularidad. Esta combinación provoca jornadas largas y secas, especialmente en zonas donde la radiación solar pega directo durante gran parte del día.
Los estados del norte, occidente, sur y sureste suelen estar entre los más afectados. Regiones como Sonora, Chihuahua, Sinaloa, Guerrero, Veracruz, Tabasco y Yucatán pueden superar los 35 grados Celsius en los días más fuertes. En áreas áridas y costeras, el calor se mantiene incluso por la noche, lo que hace que la sensación térmica sea más pesada.
Para 2026, proyecciones internacionales advierten que podría ubicarse entre los años más calurosos a nivel global. Aunque no se prevé que supere los récords recientes, especialistas alertan que el aumento sostenido de las temperaturas incrementa la probabilidad de eventos climáticos extremos y reduce la capacidad de adaptación de las poblaciones.









