México- El cáncer ocular, una enfermedad poco frecuente, pero potencialmente mortal, se detecta de manera tardía en México debido al subdiagnóstico y a la confusión con otros padecimientos oftalmológicos, advirtieron especialistas durante el anuncio de la creación de la Asociación Mexicana de Oftalmología Oncológica.
José Antonio Paczka, presidente de la Sociedad Mexicana de Oftalmología, Colegio Nacional (SMO), explicó que prácticamente todas las estructuras del ojo pueden desarrollar lesiones malignas y que existen más personas con esta condición de las que actualmente se diagnostican y tratan. Detalló que los tumores oftálmicos no solo afectan al globo ocular, sino también a los párpados, la órbita y las vías lagrimales.
Ana Virginia Gómez Bracho, secretaria de la nueva asociación, señaló que muchos casos se identifican cuando ya existen síntomas y la enfermedad se encuentra en etapas avanzadas, al confundirse lesiones malignas con padecimientos aparentemente benignos como la llamada “carnosidad”.
Por su parte, David Ancona Lezama, presidente de la Asociación Mexicana de Oftalmología Oncológica, aclaró que esta especialidad atiende tanto el cáncer ocular como las afectaciones visuales derivadas de tratamientos oncológicos como la quimioterapia y la radioterapia, y subrayó la importancia del oftalmólogo oncólogo como coordinador de un equipo multidisciplinario.
Uno de los principales retos, coincidieron los especialistas, es la falta de información actualizada sobre el retinoblastoma, uno de los cánceres infantiles más frecuentes y curables. En México representa el 6 por ciento de los cánceres infantiles y el país ocupa el segundo lugar mundial en incidencia. Aunque a nivel global la tasa de curación alcanza el 99 por ciento, en México se desconoce la cifra actual, ya que los últimos datos disponibles, de hace dos décadas, estimaban una curación cercana al 80 por ciento.
Ancona Lezama advirtió que el sur del país, particularmente Oaxaca y Chiapas, es un foco rojo internacional para el cáncer ocular infantil, situación agravada por la falta de acceso a sistemas de salud especializados y factores genéticos y socioeconómicos. Señaló que uno de los objetivos de la nueva asociación es establecer guías nacionales de buenas prácticas y redirigir esfuerzos hacia las regiones con mayores rezagos.
Los especialistas destacaron que, además del tiempo, la información y la coordinación son clave para enfrentar esta enfermedad, ya que existen múltiples alternativas terapéuticas antes de llegar a procedimientos extremos como la extirpación del ojo. Asimismo, recomendaron la prevención mediante revisiones oftalmológicas periódicas, protección contra la radiación ultravioleta y una evaluación visual desde el nacimiento para detectar oportunamente signos de alarma.









