Estados Unidos- La celebración del cumpleaños número 11 de un menor terminó en una tragedia que ha conmocionado a Pensilvania y a todo Estados Unidos. Durante la madrugada del 13 de enero de 2026, un niño presuntamente disparó y mató a su padre, de 42 años, luego de que este le quitara su consola Nintendo Switch, de acuerdo con registros judiciales y reportes de la Policía Estatal de Pensilvania.
Los hechos ocurrieron alrededor de las 3:20 de la mañana en una vivienda ubicada sobre South Market Street, en Duncannon Borough, condado de Perry. Elementos policiacos acudieron al domicilio tras recibir una llamada de emergencia y localizaron al hombre inconsciente en su cama, con una herida de bala en la cabeza.
Según la investigación, el padre dormía junto a su esposa en una habitación contigua a la del menor, ambas conectadas por un armario compartido. La mujer declaró que fue despertada por un fuerte estruendo y un olor similar al de fuegos artificiales. Al intentar auxiliar a su esposo y no obtener respuesta, escuchó un sonido parecido al de agua goteando, que posteriormente identificó como la sangre que brotaba de la cabeza del hombre.
Poco después, el niño habría entrado a la habitación y pronunciado frases como “Papá está muerto” y “Maté a papá”, de acuerdo con el testimonio de un agente estatal presente en el lugar. Los oficiales localizaron un revólver dentro de una caja fuerte para armas situada en el armario que conectaba ambas habitaciones. Además, observaron que el menor presentaba el labio ensangrentado y una contusión inflamada sobre el ojo izquierdo.
De acuerdo con documentos judiciales citados por medios locales, el menor confesó haber disparado contra su padre. Durante el interrogatorio, explicó que había pasado un buen día con sus padres, pero que se enfureció cuando le pidieron irse a dormir tras la celebración de su cumpleaños, en la que le cantaron “Feliz Cumpleaños” a la medianoche. El niño señaló que encontró las llaves de la caja fuerte en el cajón de la mesita de noche de su padre, abrió el compartimento buscando su consola, localizó el arma, la cargó y disparó mientras su padre dormía.
Cuando las autoridades le preguntaron qué creía que ocurriría, el menor respondió que estaba enojado, pero que no pensó en las consecuencias. La madre informó que el niño fue adoptado por la familia en 2018 y que, tras el disparo, intentaron realizar maniobras de reanimación cardiopulmonar mientras solicitaban ayuda al 911, sin lograr salvar al padre.
El menor fue presentado ante un juez la noche del martes en Duncannon y trasladado al centro de detención del condado de Perry, sin derecho a fianza, mientras se desarrolla el proceso judicial que determinará su situación bajo el sistema de justicia juvenil. El caso ha generado una fuerte conmoción social y reavivó el debate sobre el almacenamiento seguro de armas de fuego, la protección de menores y la responsabilidad legal en tragedias de esta magnitud.









