San Miguel de Allende- En San Miguel de Allende, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, encabezó la entrega de la documentación agraria que reconoce oficialmente la creación del Ejido Nuevo Cruz del Palmar, acción que representa la solución pacífica de un conflicto agrario de más de 80 años y que forma parte del Plan de Justicia de los Pueblos Chichimeca y Otomí del noreste de Guanajuato y el semidesierto de Querétaro.
Durante el acto, la mandataria federal subrayó que los Planes de Justicia buscan ir más allá del reconocimiento constitucional, al traducirse en acciones concretas que restituyan derechos históricos a los pueblos originarios. Destacó que el reconocimiento de la tierra es un paso fundamental para garantizar justicia, paz y desarrollo comunitario, y celebró que este nuevo ejido sea resultado del diálogo y la conciliación.
Sheinbaum detalló que el Plan de Justicia incluye múltiples acciones en la región, como la recuperación de la Capilla del Puerto de Calderón, la construcción de comedores escolares, apoyos a vivienda, programas sociales, encuentros de partería tradicional y proyectos productivos. Asimismo, reconoció pendientes como el decreto de lugares sagrados, la restauración de capillas familiares, la certeza jurídica de la tierra, el reconocimiento de tierras ancestrales y la dotación de agua potable.
La presidenta anunció la continuidad y fortalecimiento de programas federales como Sembrando Vida, Gasolineras del Bienestar y Caminos Artesanales, rubro en el que informó que el presupuesto se duplicará este año a nivel nacional. También recordó que con la Cuarta Transformación se reconocieron en la Constitución los derechos de los pueblos indígenas y afrodescendientes, y destacó la ampliación del Fondo para el Bienestar de los Pueblos Indígenas y Afrodescendientes (FAISPIAM), que en la región ha destinado más de 92 millones de pesos.
Por su parte, el director general del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), Adelfo Regino Montes, informó que se han invertido cerca de 794 millones de pesos en beneficio de 119 mil habitantes de 111 comunidades indígenas, con acciones en infraestructura, vivienda, educación, electrificación, caminos artesanales y rescate del patrimonio cultural y arqueológico.
En tanto, representantes comunitarios y autoridades indígenas agradecieron el reconocimiento del Ejido Nuevo Cruz del Palmar, al señalar que se trata de un acto que salda una deuda histórica y fortalece la justicia social para los pueblos originarios de la región.









