Guanajuato— Guanajuato reafirma su posición como una de las entidades líderes en generación distribuida del país, al registrar un crecimiento acumulado del 85% desde 2022, de acuerdo con la Comisión Nacional de Energía (CNE). Con este avance, el estado se mantiene como la cuarta entidad con mayor desarrollo en este esquema energético.
Durante 2025, Guanajuato incorporó 8.57 megawatts adicionales de capacidad instalada, lo que representa un incremento del 3% respecto al año previo. Más del 99% de esta nueva capacidad proviene de sistemas solares fotovoltaicos, reflejo del fortalecimiento de la infraestructura renovable en hogares, negocios e instituciones.
Bajo el liderazgo de la gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo, el Gobierno de la Gente impulsa una visión energética basada en la sostenibilidad, la asequibilidad y la justicia energética, posicionando al estado como un referente nacional en energía limpia.
La secretaria de Economía, Claudia Cristina Villaseñor Aguilar, destacó que el impulso a la energía distribuida permite a familias y unidades económicas reducir sus costos, mejorar su competitividad y construir mayor resiliencia ante la variabilidad del sistema eléctrico. Subrayó también que este modelo permite una participación más activa de la ciudadanía en la transición hacia un futuro energético equitativo.
Con 298.63 MW de capacidad instalada en generación distribuida, Guanajuato fortalece su matriz energética, disminuye su huella de carbono y amplía los beneficios de la energía limpia para más usuarios. Este crecimiento ha sido posible gracias a las condiciones climáticas favorables del estado y a la adopción acelerada de paneles solares en viviendas, empresas y organizaciones.
La generación distribuida, orientada a producir energía cerca del punto de consumo, se ha convertido en una herramienta estratégica para robustecer la seguridad energética. Al reducir pérdidas en transmisión y disminuir la presión sobre la infraestructura de la CFE, contribuye a evitar interrupciones derivadas de sobrecargas y fortalece la confiabilidad del sistema.
El avance sostenido de este modelo en Guanajuato refleja un compromiso de largo plazo con la transición energética, la competitividad regional y la construcción de un sistema más seguro, diversificado y orientado al bien común.









