México- En una extensa reaparición pública desde su finca La Chingada, en Palenque, Chiapas, el ex presidente Andrés Manuel López Obrador presentó su nuevo libro Grandeza, una obra de más de 600 páginas en la que —según dijo— busca reivindicar a los pueblos originarios y reflexionar sobre el legado cultural e histórico de México. En el video, difundido este lunes, aclaró que no recorrerá el país para promoverlo, pues ya está retirado de la vida política y no desea “hacerle sombra” a la presidenta Claudia Sheinbaum.
“No puedo presentarlo en plazas públicas porque ya me retiré de la actividad política y la presidenta es quien conduce. Lo está haciendo muy bien. No hay que dividirnos, hay que estar muy juntos, unidos”, expresó. López Obrador, quien gobernó México entre 2018 y 2024, insistió en que su papel ahora es mantenerse al margen, aunque admitió que regresaría a las calles solo en casos extremos: si se atentara contra la democracia, si hubiera riesgo de golpe de Estado o para defender la soberanía nacional.
El ex mandatario aseguró sentirse satisfecho con la transformación emprendida durante su administración, especialmente —dijo— por la reducción de la pobreza, lo cual le permitió cerrar su ciclo político sin caer en la tentación de convertirse en “caudillo, cacique o poder tras el trono”. En ese sentido, reiteró que Sheinbaum es “la mejor presidenta del mundo” y pidió respaldarla ante lo que llamó “temporada de zopilotes”, en referencia a sus adversarios políticos.
López Obrador, quien afirmó enterarse de las noticias con dos días de retraso en un teléfono de prepago, defendió nuevamente su proyecto político basado en el “humanismo mexicano” y adelantó que ya trabaja en otro libro, titulado Gloria. Sobre Grandeza, destacó que busca reivindicar al “México profundo” y los conocimientos y valores de las civilizaciones antiguas.
Incluso señaló que le gustaría que el libro se leyera en España, pues expone lo que calificó como “horrores” cometidos durante la colonización, como el marcaje con hierro al rojo vivo de los pueblos indígenas. Sentado en una mecedora en el jardín de su finca —que aclaró no es un latifundio, sino un terreno de unos 13 mil metros cuadrados—, reflexionó sobre el reto personal que implicó retirarse tras cinco décadas de lucha política.
El ex presidente también habló sobre su vida actual y mencionó que su esposa, Beatriz Gutiérrez Müller, permanece en la Ciudad de México, donde su hijo Jesús Ernesto comenzó sus estudios universitarios. “Yo me muevo muy discretamente cuando voy para allá, para evitar escándalos”, dijo.
Con su mensaje, López Obrador reafirmó que su papel será ahora el de un autor desde el retiro, convencido de que la conducción del país está en manos de quien considera su sucesora legítima en la transformación: Claudia Sheinbaum.









