Estados Unidos– Luego de enfrentar en libertad un proceso federal por sus vínculos con una entidad ligada al narcotráfico, el cantante Gerardo Ortiz fue finalmente sentenciado en Estados Unidos. El juez a cargo del caso determinó imponerle tres años de libertad condicional, decisión tomada tras considerar su colaboración con la Oficina Federal de Investigación (FBI) en el juicio contra el productor Ángel del Villar.
Ortiz, intérprete de éxitos como “Tal Como Eres” y “Tranquilito”, aceptó su culpabilidad al reconocer que participó en transacciones relacionadas con una organización criminal, lo que derivó en la realización de conciertos vinculados al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). El artista afirmó que dichas presentaciones fueron impulsadas por Del Villar, figura central en la denuncia federal.
Para obtener una reducción de cargos, el cantante cooperó activamente con el FBI en la investigación que llevó a Del Villar a enfrentar 11 cargos, incluida una violación a la Ley Kingpin, normativa que prohíbe a ciudadanos estadounidenses realizar transacciones con personas o empresas designadas como vinculadas al narcotráfico.
“El Sr. Ortiz ha declarado verazmente sobre sus conciertos pactados por promotores con los que la OFAC prohíbe hacer negocios”, señaló su abogado, Mark J. Werksman. Explicó también que, en 2018, Ortiz ofreció varios shows bajo la empresa Gallística Diamante, propiedad de Jesús Pérez Alvear, identificado por autoridades estadounidenses como presunto operador financiero del CJNG.
Durante el proceso, el artista —originario de Pasadena, California— pagó una fianza de 10 mil dólares para enfrentar su juicio en libertad. Fiscales del caso indicaron que su testimonio fue crucial para reforzar las acusaciones contra Del Villar, subrayando que su cooperación debía tomarse en cuenta al dictar sentencia.
Tras conocerse la resolución judicial, medios estadounidenses reportaron que Ortiz analiza no regresar a México debido a riesgos para su integridad, especialmente después del asesinato de su exrepresentante, Jesús Pérez Alvear, en la Ciudad de México. Según su abogado, la colaboración del cantante ha dificultado también la organización de conciertos en territorio mexicano.
Werksman destacó que Ortiz “asumió un riesgo significativo” al testificar contra su exmánager, cuyos intereses estaban alineados con el CJNG. Con la sentencia ahora definida, el futuro del cantante permanece en incertidumbre, dividido entre su seguridad personal y la continuidad de su carrera musical.









