Ciudad de México– La imposición de cuotas compensatorias al calzado importado de China ha detonado una batalla legal entre grandes importadores y la industria nacional del calzado, tras las medidas aplicadas por la Secretaría de Economía (SE) en septiembre pasado para frenar prácticas de dumping.
Las cuotas, que aplican a zapatos con valor en aduana menor a 22.58 dólares (aproximadamente 417 pesos), van desde 0.54 hasta 22.50 dólares por par, dependiendo de la empresa exportadora. Estas se suman a un arancel del 35 por ciento impuesto desde abril de 2024, vigente por dos años.
Empresas como Cuidado con el Perro y C&A México obtuvieron el 7 de octubre una suspensión judicial para evitar el pago de las cuotas, siempre que garanticen el monto correspondiente mediante fianza al realizar sus importaciones.
El tribunal colegiado que resolvió el caso consideró que la medida no afecta el interés social ni el orden público, y puede ser suspendida si se protege el interés fiscal del Estado.
Sin embargo, otras empresas como Grupo Axo —que representa marcas internacionales como Nike, Old Navy, Guess, Tommy Hilfiger, Victoria’s Secret, Hollister y Coach— también interpusieron amparos, aunque en estos casos las suspensiones fueron negadas o no solicitadas.
La cadena H&M, por su parte, mantiene un litigio desde julio de 2024, luego de que la Secretaría de Economía no le reconociera personalidad jurídica para participar en el procedimiento antidumping.
El sector comercial ha expresado su preocupación, ya que México importa alrededor del 23 % de su calzado para abastecer la demanda nacional. Las nuevas cuotas podrían duplicar o triplicar el precio de los zapatos más baratos, afectando directamente a los consumidores de bajos ingresos.
En contraste, la Cámara de la Industria del Calzado del Estado de Guanajuato (CICEG), que agrupa a la mayoría de los más de 40 productores nacionales reconocidos por la SE, presentó quejas formales para solicitar el desechamiento de los amparos.
La Secretaría de Economía sostuvo que las medidas fueron necesarias, pues el incremento de las importaciones chinas a precios inferiores al nacional generó una distorsión de mercado y afectaciones a la producción mexicana.
“El bajo nivel de precios de las importaciones del producto investigado respecto del precio nacional está asociado con sus volúmenes crecientes y su mayor participación en el mercado nacional, en detrimento de la rama de producción nacional”, concluyó la dependencia.
El conflicto abre un nuevo capítulo en la histórica tensión entre productores nacionales e importadores, con Guanajuato al centro de la discusión, al ser responsable de más del 70 % del calzado fabricado en México.









