Ciudad de México— El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, reconoció el trabajo conjunto entre ambos países en materia de seguridad fronteriza, luego del aseguramiento de 400 armas de fuego que presuntamente serían introducidas ilegalmente a territorio mexicano.
A través de sus redes sociales, el diplomático destacó la importancia de los resultados obtenidos en esta operación, al afirmar que las armas incautadas “no llegarán a manos criminales”, calificando el hecho como una muestra de la “seguridad compartida en acción”.
De acuerdo con medios locales, el operativo se llevó a cabo el pasado jueves en el Puente Internacional 2 de Laredo, Texas, donde agentes de Investigación de Seguridad Nacional (HSI), pertenecientes al Servicio de Migración y Control de Aduanas (ICE), interceptaron dos remolques que contenían el arsenal con destino a México.
Durante la inspección, las autoridades detuvieron a dos hombres, identificados como Emilio Ramírez-Cortez, quien residía de manera irregular en Estados Unidos, y su hijo Edgar Ramírez-Díaz, ciudadano estadounidense. Ambos fueron puestos a disposición de las autoridades competentes, junto con las 400 armas decomisadas y los vehículos asegurados.
El embajador Johnson subrayó que el resultado del operativo refleja el compromiso bilateral entre ambos países para combatir el tráfico de armas, drogas y personas, una problemática que ha alimentado la violencia de grupos criminales en México.









