Irapuato- En Irapuato, la Justicia Cívica se aplica con enfoque social. En lo que va del año, 200 personas han optado por cumplir con servicio comunitario como forma de sanción por haber cometido alguna falta administrativa.
Las sanciones se definen durante audiencia en los Juzgados Cívicos, y en el caso de adolescentes —quienes aún no alcanzan la mayoría de edad—, el servicio comunitario se asigna automáticamente, considerando que la mayoría de ellos aún depende económicamente de sus familias o se encuentra estudiando.
“El objetivo no es solo castigar, sino generar conciencia. En el caso de menores, buscamos que comprendan el impacto de sus acciones mediante actividades en favor de la comunidad”, explicó Janet López, encargada de despacho de los Juzgados Cívicos.
Las jornadas de servicio pueden variar entre 3 y 36 horas, dependiendo de la falta cometida. Las labores se realizan a través de la Dirección de Proximidad Ciudadana, que canaliza a los infractores a distintas áreas del municipio:
- Dirección de Sustentabilidad: mantenimiento en parques.
- Servicios Públicos: barrido manual en el centro histórico.
- Desarrollo Social y Humano: limpieza en parques vecinales.
Sin embargo, quienes reinciden ya no pueden acceder a este beneficio y reciben multas o arrestos de hasta 36 horas.
Las faltas más recurrentes incluyen consumo de alcohol en vía pública, insultos a la autoridad, exceso de velocidad, maltrato animal y uso del celular al conducir. Los casos más graves, como conducir en estado de ebriedad o pasarse la luz roja, pueden derivar en arrestos obligatorios.
Con este modelo, el Gobierno Municipal busca reparar el daño sin romper el tejido social, promoviendo la responsabilidad y el respeto a la convivencia pública.
En Irapuato, equivocarse no siempre significa ir tras las rejas… también puede ser la oportunidad de retribuir a la ciudad con trabajo y conciencia.









