Perú- Una noche de música y celebración terminó en tragedia en Perú. El grupo de cumbia Agua Marina, una de las bandas más queridas y con más de 40 años de trayectoria, fue víctima de un ataque armado durante su presentación en Lima, dejando un saldo de cinco personas heridas, entre ellas cuatro músicos y un vendedor de bebidas.
De acuerdo con el Ministerio Público, los hechos ocurrieron la noche del miércoles, cuando un hombre armado, ubicado detrás del escenario, abrió fuego contra los artistas en pleno espectáculo. Luego de la agresión, el atacante huyó a bordo de una motocicleta conducida por otro individuo.
El general Felipe Monroy, jefe policial de Lima, informó que el baterista Luis Quiroga recibió tres impactos de bala —uno en el abdomen—, mientras que otros dos integrantes resultaron heridos en el tórax y un guitarrista fue baleado en la pierna.
¡ESTO YA ES EL COLMO!
¿Hay que ser idiota para decir que “Ignorar llamadas y mensajes” ya no nos extorsionan? Definitivamente no soluciona nada. Otra cosa ¿Cómo consigue un delincuente armamento para atentar en un concierto masivo como el de Agua Marina? pic.twitter.com/9UkZCnbJg4— Akira (@AkiraRC5) October 9, 2025
Televisoras locales difundieron videos del momento exacto del ataque, donde se escuchan ráfagas de disparos y se observa a los músicos caer al suelo, mientras el público entra en pánico. En la escena, peritos encontraron al menos 23 casquillos de bala y orificios en la parte posterior del escenario, según reportes de la policía.
Hasta el momento, Agua Marina no ha emitido ningún pronunciamiento oficial, pero las autoridades no descartan un posible intento de extorsión. La policía peruana analiza videos de cámaras de seguridad cercanas al lugar del ataque para identificar a los responsables.
El suceso ha conmocionado al país, pues se suma a una serie de ataques violentos contra artistas populares. En marzo pasado, Paul Flores, cantante del grupo Armonía 10, fue asesinado en Lima cuando presuntos extorsionadores dispararon contra el autobús de su banda. En respuesta, el Gobierno peruano decretó un estado de emergencia para frenar la ola delictiva, pero la violencia continúa afectando a músicos, transportistas y pequeños empresarios, especialmente en las zonas más marginadas de la capital.
El director de Agua Marina, José Quiroga, había advertido meses atrás sobre las extorsiones que enfrentan los grupos musicales, lamentando la falta de acción por parte de las autoridades.









