Querétaro— A través de redes sociales circula una captura de pantalla, en la que se puede ver una supuesta negociación por parte de un ‘influencer‘ con la que pretende conseguir un departamento.
En el post se muestra una conversación de WhatsApp en la que el supuesto creador de contenido presume la cantidad de seguidores con los que cuenta en cada una de sus redes sociales, inclusive recalca que “Las historias de mi WA las ven al menos 500 personas”.
Además, con la influencia de sus 100 mil seguidores, ofrece a la inmobiliaria un trato, en el que a cambio de un departamento, él se compromete a pagar con la publicación de dos historias diarias en sus redes. Sin embargo, no desea cualquier departamento y deja claras las características que busca: “Estoy buscando un departamentito en Querétaro, algo chiquito, de dos o una recámara”.
Asimismo, deja claras sus intenciones de adquirir de esta manera el inmueble y además hacer legal el trato:
“Si ustedes me dan un depa o dúplex, yo puedo publicar dos historias al día en mis distintas redes sociales, durante todo el tiempo que duraría un crédito hipotecario. Quise decírtelo antes de generar una cita porque no me gusta engañar a nadie” “hacemos contrato notariado y todo para que no tengan desconfianza”, se lee en los mensajes.
Influencer quiere pagar UNA CASA subiendo stories a su Instagram 🤡
Por estas cosas me da vergüenza decir que soy “influencer” 💀 pic.twitter.com/ARUAsyHHyL
— Dalas Review 🍞🐝🎖 (@DalasReview) September 23, 2025
A pesar de que no se da a conocer el nombre del influencer, la inmobiliaria no dio respuesta a la propuesta, por lo que el creador de contenido no pudo adquirir un lugar para vivir, a pesar de tener miles de seguidores en todas sus redes sociales.
En la publicación del post se observan comentarios que desaprueban el actuar del supuesto influencer, tachándolo de sin vergüenza y muerto de hambre, otros más proponen sea revelada la identidad de este personaje además lo catalogaron como ignorante al proponer un trato igualando un crédito hipotecario.









