Londres- Una familia inglesa quedó marcada por la tragedia tras la repentina muerte de Norman White, de 61 años, quien perdió la vida en plena misa funeraria de su hijo, en la ciudad de Middlesbrough, al noreste de Inglaterra.
El desgarrador suceso ocurrió el pasado 21 de agosto en el recinto de Rose Funerals, cuando Norman, acompañado de familiares, ingresaba el ataúd de su hijo David, quien había muerto por complicaciones relacionadas con las adicciones. En ese momento, el hombre se desplomó y sufrió un paro cardiaco.
Según relató Chantelle, hija de Norman, la familia cree que la impresión de despedir a su hijo en el décimo aniversario del funeral de sus gemelos fallecidos al nacer, Karson y Deacon, fue demasiado para él.
“Creo que verlo todo junto fue demasiado para él. Mi padre murió de un corazón roto”, declaró al diario The Sun.
Norman, padre de siete hijos, no tenía antecedentes médicos de problemas cardíacos. Tras desvanecerse en la capilla, fue trasladado de urgencia a un hospital, donde horas más tarde se confirmó su muerte, mientras la familia continuaba con el funeral de David.
David, el hijo de Norman, dejó en vida a dos pequeños, Ethan y Jason —este último de solo 9 años—. Su partida y la de su padre han sido un duro golpe para la comunidad, que los recordaba con cariño. Norman era conocido por su pasión por el boxeo y por entrenar a jóvenes de su localidad.
La familia expresó su agradecimiento al personal de Rose Funerals, quienes brindaron apoyo inmediato durante el colapso de Norman y ayudaron a gestionar el trauma en medio de la devastadora situación.









