Redacción
Sinaloa.- Ante el temor que Julio César Chávez sea blanco de un ataque, por su seguridad y de los implicados en el traslado al centro de Hermosillo, Sonora, el gobierno mexicanosolicitó al juez del caso que la próxima audiencia se cumpla mediante videoconferencia o en la prisión donde está recluido por presuntos nexos con el narcotráfico.
El martes pasado, el boxeador fue entregado por autoridades de Estados Unidos a México, donde tenía una orden de aprehensión en su contra, y posteriormente fue ingresado en una cárcel de máxima seguridad en Hermosillo,el Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) 11.
Dicho penal de máxima seguridad está ubicado en un paraje desértico en el kilómetro 33 de la Carretera 100, que conecta a Hermosillo con Bahía de Kino, el traslado de la cárcel a la sala de juicios orales, atraviesa más de 40 kilómetros por zonas donde operan diversas facciones en pugna del Cártel de Sinaloa, incluyendo la Chapiza, con la que según las investigaciones, el acusado estaría relacionado.
En un documento oficial dirigido al juez de Control, Enrique Hernández Miranda, con el asunto “impedimento de traslado, se gestiona videoconferencia para la causa penal 15/2023”, la directora del penal de máxima seguridadsolicita de manera formal que la segunda audiencia del juicio oral “se desarrolle sin traslados por seguridad”.
En caso de que las autoridades decidan llevar a cabo la audiencia en la sede del Poder Judicial de la Federación, las Fuerzas de Seguridad, tendrían que atravesar con Chávez Jr. por el desierto de Sonora y buena parte de Hermosillo.
El trayecto es zona donde opera la facción del grupo delictivo Los Salazar, también los llamados Matasalas y La Chapiza, todas facciones del Cartel de Sinaloa que antes eran aliados, pero que llevan varios meses en una pugna que ha dejado más de 200 muertos por ejecuciones en el último año.









