Estados Unidos- Un desplome histórico de migración en Texas marca el actual año fiscal en Estados Unidos, incluso mientras la Administración de Donald Trump ordena un inédito despliegue militar en la frontera con México. Aunque el Gobierno republicano atribuye la caída al endurecimiento de su política migratoria, los registros muestran que la tendencia a la baja ya se venía consolidando desde los últimos años del demócrata Joe Biden, cuando se implementaron acciones para ordenar la llegada de extranjeros.
Cifras de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) revelan descensos drásticos en tres sectores clave de la Patrulla Fronteriza: Del Río, Laredo y Valle del Río Grande. El Sector Del Río, que incluye cruces como Piedras Negras-Eagle Pass y Acuña-Del Río, reportó 30 mil 779 detenciones entre octubre y junio, una caída del 86.2 % respecto a las 222 mil 272 del mismo periodo anterior.
En el Sector Laredo, las capturas bajaron un 51 %, de 24 mil 696 a 12 mil 095. Mientras tanto, el Sector Valle del Río Grande, que abarca desde McAllen hasta Brownsville, experimentó un desplome del 73 %, al pasar de 120 mil 135 a solo 32 mil 425 detenciones.
El despliegue militar de Trump en la frontera texana —sin precedentes en número de efectivos y equipo— ha generado debate sobre si responde a una necesidad real o a un mensaje político. Expertos señalan que, con la migración en sus niveles más bajos en décadas, las medidas podrían tener más un efecto disuasorio mediático que operativo.
La tendencia actual plantea un panorama inusual: mientras se intensifica la vigilancia fronteriza, el flujo migratorio registra una de sus caídas más pronunciadas en la historia reciente.









