Tamaulipas- Este lunes por la tarde, matan al delegado de la FGR en Reynosa, en un ataque directo y brutal que ha sacudido a Tamaulipas y al país. Ernesto Cuitláhuac Vázquez Reyna, quien encabezaba la Delegación de la Fiscalía General de la República en el estado desde 2019, fue víctima de un atentado en el Bulevar Hidalgo, frente al Hotel Engrei, una de las zonas más transitadas de Reynosa.
De acuerdo con testigos, el ataque ocurrió cerca de las 19:30 horas locales, cuando desconocidos lanzaron una granada contra la camioneta Cadillac en la que viajaba el funcionario, provocando un incendio. Vázquez Reyna logró salir del vehículo en llamas, pero fue interceptado por sujetos armados a bordo de una camioneta blanca, quienes le dispararon a quemarropa hasta causarle la muerte.
El sitio fue rápidamente acordonado por elementos de seguridad de los tres niveles de gobierno. Las autoridades reportaron situaciones de riesgo adicionales en sectores cercanos debido a persecuciones derivadas del atentado. Hasta ahora, no se ha confirmado la detención de algún sospechoso.
A pesar del alto nivel de inseguridad en la zona, Vázquez Reyna aparentemente circulaba sin escoltas ni chofer, una omisión que pone en duda los protocolos de seguridad para altos mandos federales en zonas de alto riesgo.
La Fiscalía de Justicia de Tamaulipas emitió un comunicado señalando que ya trabaja en conjunto con la Fiscalía General de la República para esclarecer el asesinato, aunque evitó mencionar el nombre del funcionario asesinado.
El gobernador Américo Villarreal condenó el crimen desde sus redes sociales y reiteró el compromiso de su gobierno para colaborar en la investigación. “Condenamos el crimen del delegado de la FGR en el Estado”, publicó, expresando su disposición para trabajar junto al Gobierno federal en la búsqueda de justicia y la construcción de la paz.
El asesinato de Vázquez Reyna no solo representa una agresión directa contra un funcionario de alto nivel, sino que expone los persistentes desafíos de seguridad en la frontera noreste del país, donde el crimen organizado sigue operando con capacidad de fuego y violencia extrema.









