Francia— Un niño de 9 años murió el pasado sábado tras ser atacado por un perro rottweiler de aproximadamente 60 kilos en la localidad de Escrennes, al sur de París. De acuerdo con la fiscalía de Orléans, el menor se encontraba solo en casa, mientras su padre había salido de compras con su otro hijo.
La tragedia se descubrió cuando un vecino escuchó gritos y alertó al padre, quien al regresar a la vivienda encontró al niño con graves heridas en la cabeza y el rostro. El perro, que aún mostraba un comportamiento agresivo, fue apuñalado por el padre en un intento por detener el ataque. Pese a que el menor todavía estaba con vida, murió en el lugar, antes de que los servicios de emergencia pudieran trasladarlo a un hospital.
El caso ha conmocionado a la comunidad local y generado un intenso debate en torno a la posesión de razas consideradas potencialmente peligrosas, como el rottweiler. Las autoridades francesas han abierto una investigación por homicidio involuntario, con el objetivo de determinar si el padre del menor contaba con el permiso legal obligatorio para poseer un ejemplar de esta raza.
El perro fue sacrificado poco después del incidente, y las autoridades sanitarias realizarán pruebas para determinar si el animal padecía rabia u otra enfermedad que pudiera explicar el comportamiento violento. Según el testimonio del padre, el perro nunca había mostrado signos de agresividad.









