Guadalajara- Las declaraciones de Javier “Chicharito” Hernández en redes sociales sobre las mujeres provocaron una cascada de reacciones y deslindes. El Club Deportivo Guadalajara se pronunció a través de un comunicado para dejar claro que los mensajes del delantero representan únicamente su postura personal y no reflejan los principios de la institución.
“Reafirmamos nuestro compromiso con el desarrollo igualitario, la equidad de género y el respeto hacia todas las personas. Los recientes mensajes representan una postura individual, ajena a nuestros valores”, señaló Chivas sin mencionar directamente a ‘Chicharito’. El club agregó que ya se aplicó una sanción interna de acuerdo con su reglamento, aunque no precisó el tipo de castigo.
Comunicado oficial. pic.twitter.com/wYPyplBdk6
— CHIVAS (@Chivas) July 23, 2025
La Federación Mexicana de Futbol (FMF) también actuó: anunció una multa económica y una llamada de atención para el futbolista, advirtiendo que, en caso de reincidencia, se impondrán medidas más severas. La Comisión de Género y Diversidad de la FMF inició una investigación para prevenir y sancionar expresiones que refuercen estereotipos de género.
La Federación Mexicana de Futbol informa: pic.twitter.com/EY0xOrpfDI
— Federación Mexicana de Futbol (@FMF) July 23, 2025
La marca deportiva Puma, que viste a Chivas y tiene a Hernández como embajador, se unió a los deslindes: “Estas opiniones corresponden al ámbito personal y se mantienen independientes de los valores y la postura de la marca”, afirmó en un breve comunicado.
Comunicado oficial PUMA México. pic.twitter.com/iaxLbEMExa
— PUMAmexico (@PUMAmexico) July 23, 2025
El tema escaló hasta Palacio Nacional. La presidenta Claudia Sheinbaum fue cuestionada durante la conferencia matutina del 23 de julio y señaló que si bien ‘Chicharito’ es un gran futbolista, “en el caso de su opinión respecto a las mujeres, tiene mucho qué aprender”. Subrayó que la igualdad sustantiva está garantizada por la Constitución y que ninguna mujer debe ser reducida a estereotipos.
El caso pone de nuevo bajo la lupa la responsabilidad social de figuras públicas y deportistas, y la exigencia de instituciones y marcas para mantener entornos de respeto e inclusión.









