México- Gina Reyes, una mujer de 62 años, falleció este miércoles a las puertas del Hospital Tlalpan, ubicado en la alcaldía del mismo nombre, en la Ciudad de México, luego de que personal del establecimiento privado le negara la atención médica de urgencia por no contar con el depósito inicial de 30 mil pesos requerido.
Según relataron familiares, Gina comenzó a presentar graves problemas respiratorios durante la madrugada, por lo que fue trasladada de emergencia al Hospital Tlalpan, el primer centro de atención que encontraron en su trayecto. Al llegar, el personal administrativo condicionó la atención médica inmediata al pago anticipado, una práctica que está prohibida por la Ley General de Salud.
“Ni le hicieron nada, les valió gorro, 30 mil pesos vale su vida”, se escucha decir a uno de los familiares en un video difundido en redes sociales, donde se observa a Gina sin recibir ningún auxilio, mientras permanecía sentada en una silla de ruedas en la entrada del hospital.
El caso de Gina Reyes, una mujer que murió en las puertas del Hospital Tlalpan, causa polémica en redes sociales.
No fue admitida porque no pudieron depositar inmediatamente 30 mil pesos.
¿Cuánto vale una vida? pic.twitter.com/McRFuinqAV
— Videos y más (@VideosFacil2022) July 17, 2025
Los familiares narraron que, ante la falta de liquidez inmediata, algunos de ellos fueron a buscar una tarjeta de crédito para completar el monto solicitado, pero mientras tanto, elementos de seguridad del hospital les pidieron que se retiraran y cerraron las puertas, impidiendo el acceso de la paciente a cualquier atención básica.
Gina Reyes perdió signos vitales sobre la banqueta del hospital. Al lugar acudieron elementos del Escuadrón de Rescate y Urgencias Médicas (Erum), quienes solo pudieron confirmar su muerte. La imagen del cuerpo, cubierto por una sábana, se viralizó en redes sociales, donde miles de usuarios expresaron su indignación ante el trato inhumano por parte de la institución.
El Hospital Tlalpan, que se promociona como una institución con más de 30 años de experiencia, presume como parte de sus valores la “calidez humana” y la “seguridad para los pacientes”. Sin embargo, hasta la noche del 16 de julio, no había emitido ninguna postura oficial respecto a lo sucedido.
La familia Reyes solicitó la intervención de las autoridades capitalinas. Por su parte, la Fiscalía de la Ciudad de México abrió una investigación por homicidio culposo para deslindar responsabilidades y determinar si hubo violaciones al Reglamento de la Ley General de Salud, que en sus artículos 71, 72 y 73 establece la obligación de atender a cualquier paciente en estado crítico sin exigir condiciones previas.
En redes sociales, internautas exigen justicia con comentarios como “La salud o el pago???” y “Mercenarios asesinos”, denunciando la práctica de condicionar la atención de urgencias a pagos anticipados, una situación que evidencia las carencias de regulación efectiva en algunos servicios de salud privados.









