Tijuana— Lo que parecía imposible se volvió realidad la noche del miércoles 9 de julio en Tijuana. Tras cinco días de secuestro y violencia extrema, la familia Pelcastre Magallanes —padre, madre y dos hijos— logró escapar de sus captores y pedir ayuda en una iglesia cristiana de la colonia Las Torres Parte Baja.
“Nos iban a matar”, declaró uno de los integrantes a policías municipales tras recibir auxilio de vecinos y feligreses de la iglesia “Misión de Dios”, adonde llegaron caminando, aún heridos y con ataduras en las muñecas.
Todo comenzó el pasado viernes 4 de julio, cuando hombres armados irrumpieron en la yarda donde la familia vivía y trabajaba, en la bajada del bulevar Terán Terán. Buscaban un supuesto cargamento de droga. Ante la negativa de Christian Daniel, padre de la familia, los sujetos se los llevaron por la fuerza, junto con un tráiler y una pipa que posteriormente fueron reportados como robados.
Uno de los vehículos apareció abandonado al día siguiente, pero de la familia no había rastro. Durante su cautiverio, fueron golpeados y mantenidos amarrados en un “hoyo” junto a un canal de aguas negras, sin poder ver el exterior ni comunicarse con nadie. Todos presentan fracturas, golpes y laceraciones en rostro y cráneo.
Aprovechando un descuido de sus captores alrededor de las 20:00 horas del miércoles, los cuatro escaparon entre la oscuridad y corrieron sin rumbo hasta hallar la iglesia, donde vecinos les ofrecieron resguardo y notificaron al 911.
Durante los días de incertidumbre, Daniela, hija mayor del matrimonio y quien no fue privada de la libertad, denunció la desaparición en redes sociales y mantuvo el caso visible pese a la falta de información oficial. Sus publicaciones alertaron a autoridades y ciudadanos: “Por favor, me urge encontrar a mi familia. Estoy desesperada”, escribió en su perfil.

El caso sigue envuelto en incógnitas. No hubo llamadas de rescate, ni exigencias económicas, ni contacto con los secuestradores. La Fiscalía General del Estado de Baja California mantiene abierta una investigación para dar con los responsables, pero hasta el momento no se reportan detenidos ni material de videovigilancia que permita esclarecer los hechos.
Por ahora, la familia Pelcastre Magallanes permanece bajo resguardo institucional y recibe atención médica en un hospital de la ciudad.









