México- El robo de hidrocarburos y el llamado huachicol fiscal durante el sexenio pasado alcanzaron pérdidas por 24 mil 850 millones de dólares, suficientes para financiar la nueva refinería de Dos Bocas o liquidar la deuda total de Pemex con sus proveedores, reveló Francisco Barnés de Castro, presidente del Observatorio Ciudadano de Energía.
En un seminario virtual organizado por el ITAM, Barnés precisó que, solo por piquetes en ductos de combustible, gas LP, turbosina y petróleo crudo, la pérdida directa para Pemex fue de 17 mil 300 millones de dólares, mientras que el Gobierno dejó de captar 7 mil 550 millones por impuestos no cobrados.
“Estos recursos podrían haber pagado la deuda de Pemex con sus proveedores o incluso la refinería de Dos Bocas. Es una cantidad enorme que las autoridades no vieron o no quisieron ver, o quizá están metidos en esta ilegalidad”, denunció.
De acuerdo con el especialista, en los últimos cuatro años de la administración de Andrés Manuel López Obrador, el robo de petróleo crudo se disparó hasta llegar a 109 mil barriles diarios en 2024, lo que representa 6 % de la producción total de Pemex para ese año.
Además, tan solo en diésel, el Estado dejó de recaudar 3 mil 150 millones de dólares en IEPS y 1,450 millones en IVA, derivado de un huachicol fiscal que se estima en 59 mil barriles diarios, equivalente al 17 % del consumo aparente. El robo de gas LP por ductos equivale a 11 % de la producción nacional, añadió.
En 2024, el número de tomas clandestinas de gasolina sumó 10,393, aunque el pico histórico se alcanzó en 2019, con más de 13,000 puntos de extracción ilegal.
Por su parte, Alejandra León, directora asociada de investigación y análisis en S&P Global Commodity Insights, advirtió que la infraestructura de Pemex es “poco confiable” y que la magnitud del robo solo se explica con la posible participación de funcionarios o trabajadores de la empresa estatal.
A las pérdidas millonarias se suman los costos por deterioro de ductos y mayores gastos logísticos para el transporte de combustible, lo que complica aún más la ya debilitada situación financiera de la petrolera.









