Ohio— Una tragedia sacudió a la comunidad de Dover, Ohio, el pasado 2 de julio, cuando una bebé de apenas un año de edad, identificada como Blakely, perdió la vida tras ser atacada por el pitbull de su propia familia.
De acuerdo con el testimonio de Nicole Blosser, madre de la menor, todo ocurrió en cuestión de segundos. Nicole relató que estaba recogiendo ropa seca dentro de su hogar cuando, de forma repentina, el perro de la familia se abalanzó sobre Blakely, quien se encontraba detrás de ella. El animal mordió a la pequeña en el rostro y el cuello.
Desesperada, la madre trató de intervenir para separar al perro y proteger a su hija, resultando ella misma herida por las mordidas. En medio del caos, Nicole llamó dos veces al 911; en su segundo intento logró explicar la gravedad de la situación, pero cuando los paramédicos llegaron al lugar, ya era demasiado tarde: la bebé había muerto a causa de las graves lesiones provocadas por el ataque.
El sheriff del condado de Tuscarawas, Orvis Campbell, describió la escena como una de las más desgarradoras que su equipo ha enfrentado. Destacó los esfuerzos desesperados de la madre por salvar a su hija, pero subrayó que el ataque fue “extremadamente rápido y violento”. En ese momento, el padre de Blakely, identificado como Derrick, no se encontraba en casa.
Tras el ataque, la familia tomó la dolorosa decisión de sacrificar al pitbull, un animal que nunca había mostrado agresividad hacia personas, aunque sí había tenido antecedentes de comportamiento violento hacia otros animales. Nicole explicó que decidieron sacrificarlo por la seguridad de su otro hijo y para evitar que pudiera representar un riesgo para más personas.
La tragedia conmovió profundamente a la comunidad local, que de inmediato organizó una campaña de recaudación de fondos para apoyar a la familia Blosser. Hasta el momento, se han reunido más de 13 mil dólares (aproximadamente 245 mil pesos mexicanos) para cubrir gastos funerarios y brindar respaldo económico a la familia en este momento de dolor.
En la página de donaciones, Blakely ha sido recordada como una niña llena de luz, con una sonrisa contagiosa, ojos brillantes y un lazo especial con su hermano mayor. Sus padres expresaron su profundo dolor y agradecieron las muestras de cariño y solidaridad.
Tras el incidente, las autoridades locales hicieron un llamado a la comunidad para reforzar la supervisión de mascotas, especialmente en hogares donde viven niños pequeños. Advirtieron que, aunque algunos animales de compañía no hayan mostrado agresividad antes, ciertas razas pueden reaccionar de forma impredecible y representar un riesgo si no se supervisa su interacción con los menores.









